Una vez que el rizado terminó de arreglarse salió de su habitación rumbo hacia la planta baja, esperando a que Zayn le mandara un mensaje diciéndole que ya estaba ahí.
Sin cuidado de no hacer mucho ruido, cerró la puerta detrás de él y se encaminó hacia las escaleras. Esta vez, le daba igual encontrarse a Louis en su camino, ya que no lo escucharía ni mucho menos haría caso a lo que él le dijera o preguntase. Estaba dispuesto a ignorarlo totalmente.
Aún seguía sintiendo un extraño vacío en el pecho y de vez en cuando la parte sensible de su ser le decía que se regresara a su habitación y se enrollara entre las colchas, llorando entre sus almohadas toda la noche hasta quedarse dormido. Así como siempre lo había hecho.
Sin embargo, esa noche su parte insensible y antipática ganaba, dejando todas esas ganas de llorar y desmoronarse muy lejos de él. Ya no quería volver a lo mismo de siempre. Por ahora, de lo que estaba muy seguro, era que quería dejar enterrado con todo su ser esas malditas ganas que siempre lo estuvieron hundiendo en sí mismo, ahogándolo en sus propios problemas, impidiéndole buscar formas de distraer todos esos dolorosos sentimientos.
Se sentía libre, feliz, animado. Dispuesto a cualquier cosa.
Y no dejaría que nada ni nadie cambiaran eso. Ni si quiera el mismo.
Bajo las escaleras mientras su mano se deslizaba por todo el barandal. A pesar de que iba a un ritmo bastante relajado, no le apetecía tropezarse con algún escalaron y caer de boca frente a todo lo que le quedaba por bajar. Se veía bastante bien en esos momentos y prevenir una caída que arruinara toda su vestimenta parecía lo más razonable.
Una vez que llegó abajo inspecciono todo rápidamente con la mirada antes de acercarse sigilosamente hasta la puerta. Apenas sus dedos rozaron la dorada perilla cuando escuchó una voz detrás de él. Una voz que de veras no quería escuchar en esos momentos.
A pesar de que ya estaba totalmente fastidiado con Louis, dio una larga respiración antes de girarse hacia él y encararlo. Lo miró con la mayor inexpresión que podía. No dejaría que sus ojos lo delataran, no. Estaba claro que aún le dolía, pero no quería que pensara que aún le importaba.
Louis lo miró de arriba abajo. Jeans negros ajustados —quizá los más apretados que tenía—, una camiseta blanca translucida en la cual se le notaba todo y unas botas cafés. Por último, una bandana blanca adornaba su cabeza. Desde donde estaba podía sentir el aroma de su perfume.
—¿A dónde vas? —Fue lo primero que escuchó salir de sus delgados labios. No había enojo en su voz. Solo tranquilidad y arrepentimiento—. Digo, porque vas vestido como si fueras a un club.
Aun no lo miraba a los ojos, pero Harry se encargó de ser el primero en hacerlo. Él no tenía por qué bajar la mirada. Él no era el que debía sentirse avergonzado. No, él se sentía completamente limpio.
—Tal vez porque voy a uno —Respondió cortante intentando terminar la aburrida e innecesaria conversación.
El castaño sintió una presión en el pecho. Nunca le había hablado de tal forma. Él siempre era el que le hablaba así y ahora podía comprender lo feo que se sentía. Casi podía leer la palabra karma aflorando en su mente.
—¿A un club? —Respondió por fin saliendo de su estupor—. ¿Con quién?
—Con Zayn —Contestó mostrándose indiferente.
Otro pinchazo. Auch.
Si lo había dicho con el propósito de hacerlo sentir mal, de verdad le había funcionado. Intento calmarse a sí mismo mientras tomaba una breve respiración antes de volver a hablar.
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Secreto Styles #LarryStylinson
FanfictionAnne y Jay son muy buenas amigas desde la infancia, ambas crecían una al lado de la otra; por motivos, Anne y su familia dejan Londres para ir a vivir a Nueva York, ahí las dos amigas se separan. Jay se enamora y tiene dos hijas, después tiene a un...
