El 23 de diciembre había llegado bastante rápido y los padres de Louis no podrían andar más apresurados organizando y comprando todo tipo de cosas para el festejo de cumpleaños de Louis que sería al día siguiente. Ellos acostumbraban a mezclar la fiesta de cumpleaños de su hijo junto con la cena de noche buena. Por el mismo motivo, acostumbraba a ser una fiesta bastante grande ya que, aparte de llegar toda la familia de Louis, también llegaban sus amigos y algunos compañeros de trabajo y amigos de sus padres.
Era una gran carga de estrés pero vamos, era el cumpleaños de su hijo y era noche buena. Todo debía salir perfecto.
Y sí, tal vez se les había metido el tiempo por organizar todo en menos de una semana, pero siempre hallaban la forma de que todo saliera a la perfección en cada detalle del festejo. Todo esto gracias a Jay ya que ella era la que más andaba de un lado a otro eligiendo la decoración, la comida, el servicio de meseros, la música y bueno, todo caía en hombros de la castaña.
A pesar de que quizá jamás lo admitiría en voz alta, le gustaba ser la que organizara todo. Le recordaba los viejos tiempos cuando ella también organizaba todas las fiestas infantiles de Louis cuando este apenas era un niño. Le seguía emocionando la idea de seleccionar todo solo para que su pequeño hijo estuviera feliz. Ella recordaba como arrastraba a Louis tienda por tienda buscando un disfraz que le quedara perfecto. Al recordarlo no podía evitar sonreír porque, hasta la fecha, Louis seguía haciendo berrinches sobre no querer probarse nada más.
¿Y cómo no? Si llevaban en el centro comercial aproximadamente como cinco horas buscando un traje que a la castaña y al oji-azul les gustara. Y con lo selectiva que era Jay y lo berrinchudo y demandante que era Louis, no era una tarea muy fácil que digamos.
—No me gusta —Habló el castaño finalmente quitándose el blazer del traje.
—¿Por qué no? Si te quedo muy bien —Dijo la castaña colocándoselo de nuevo y alisándolo de las partes donde lo había arrugado al intentar quitárselo.
—En serio Jay, no me gusta.
—Ya te dije que no me llames así —Regañó acomodándole el cuello del blazer.
—Está bien madre, no me gusta. ¿Contenta?
—No —Se apartó de él para mirarlo—. No porque esto te queda hermoso y a ti no te gusta.
—No me gusta el color —Admitió finalmente—. Me gusta cómo me queda y el modelo, pero el color no me gusta. —Frunció el ceño al ver el color vino oscuro de las prendas. Estaba cansado e irritado, pero aun así no cedería a llevar algo que no le gustara. Y menos en su cumpleaños 19.
—¿Por qué no te gusta? El color es lindo y combina con los arreglos de la entrada. Además, no tienes ningún traje de este color. —Animó Jay para que lo llevaran. La verdad es que ella también ya estaba cansada de andar de local en local buscando el traje que se pondría Louis al día siguiente.
—No lo sé. No quiero llevar algo que no me gusta —Sentenció quitándoselo y dejándolo en el lugar donde lo había encontrado. Suspiró. Ya estaba harto de estar ahí y lo peor de todo era que Harry no estaba con él. Bueno, había ido con ellos pero se había separado junto con Mark para comprar otras cosas necesarias para mañana. Iba a sacar su teléfono para decirle que fuera a verlo cuando la voz de su madre lo interrumpió.
—Y sí Harry te viera con el traje puesto y te diera su propia opinión, ¿lo llevarías? —Chantajeó Jay alzando las cejas traviesamente. Louis se sonrojo.
—No lo sé. —Se encogió de hombros—. Depende de lo que diga, supongo.
—¿Y si dice que te queda lindo?
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Secreto Styles #LarryStylinson
FanfictionAnne y Jay son muy buenas amigas desde la infancia, ambas crecían una al lado de la otra; por motivos, Anne y su familia dejan Londres para ir a vivir a Nueva York, ahí las dos amigas se separan. Jay se enamora y tiene dos hijas, después tiene a un...
