Capítulo 40

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Cuando Harry despertó la mañana del 24 de diciembre, días antes, se había imaginado despertar abrazado a su novio por la cintura y con su cabeza recargada en su pecho, murmurándole cariñitos hasta despertarlo y finalmente decirle "feliz cumpleaños...

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Cuando Harry despertó la mañana del 24 de diciembre, días antes, se había imaginado despertar abrazado a su novio por la cintura y con su cabeza recargada en su pecho, murmurándole cariñitos hasta despertarlo y finalmente decirle "feliz cumpleaños, amor" mientras repartía una recia cantidad de besos por todo su pecho, para después subir a su rostro y terminar finalmente en sus labios.

Pero no fue así.

La noche anterior, Harry había dormido abrazado a Louis con su cabeza recargada en su pecho y, por esa misma razón, esperaba despertar de la misma manera o al menos con él a su lado.

Pero tampoco fue así.

Un ruido en la parte de abajo lo había despertado. Él no era de esos que un simple ruido no lo dejara dormir, así que sin haber abierto los ojos, se dispuso a concentrarse para recuperar el sueño pero, cuando estrecho a Louis más contra él, fue cuando realmente abrió los ojos para verificar lo que su cuerpo ya sabía. El castaño no estaba y, en su lugar, había dejado una almohada. Una simple almohada que no le transmitía calor ni lo relajaba con respiraciones suaves y constantes.

Frunció el ceño preguntándose en donde estaría Louis. Giró sobre la cama para ver la hora en su celular que estaba en la mesita del lado del oji-azul y frunció aún más el ceño cuando vio que eran apenas las 7:11am.

¿Qué estaría haciendo un sábado por la mañana a una hora muy temprana?

Era cierto que ese día se llevaría a cabo la celebración de su cumpleaños, sí, pero también era SU cumpleaños, y nadie debería andar despierto a esa hora en su cumpleaños. Era como una falta de respeto para el cumpleañero.

Después de hacer un pequeño berrinche en solitario porque Louis no estaba, se levantó pesadamente y se dirigió al baño a darse una ducha. Él no era de bañarse en las mañanas, pero ese día era un día especial. Tal vez Louis junto con su familia lo estaban esperando abajo mientras desayunaban y Harry no podía darse el lujo de bajar en pijama y con el cabello revuelto ante tal situación.

Era el cumpleaños número 19 de su novio y tenía que lucir bien para él.

Una vez que terminó e hizo sus demás necesidades higiénicas, salió del baño y se puso unos skinny negros y una playera holgada. Se cepilló el cabello y lo secó con la toalla donde estaba envuelto minutos antes y se puso sus converse blancos. Se puso loción y estaba a punto de salir de la habitación cuando recordó algo:

Su celular.

Se aproximó rápidamente hacia él recordando que entre ratos mientras se bañaba lo escuchó vibrar. Lo tomó y rápidamente puso la contraseña para luego abrir la bandeja de mensajes.

24 mensajes y todos de la misma persona:

Ashley.

"Oye"

"Oye"

"Oye"

Y así los primeros 10.

"Despierta"

Secreto Styles #LarryStylinsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora