Harry se levantó rápidamente de su asiento y se posicionó en la silla que estaba a un lado de Louis, abrazándolo. En cuanto vio como sus ojos se aguaban y las lagrimas acumuladas entre ellos los volvían mas brillantes no dudo en levantarse e ir con él.
Se sentía culpable.
Desde que había mencionado lo de sus padres, el castaño no había vuelto a decir palabra alguna. Su semblante había cambiado notablemente a uno serio y pensativo, nostálgico y roto. Y era su culpa. Algo en el fondo de su pecho se lo decía.
De no haber mencionado nada al respecto, seguramente estuvieran llevando una linda platica mientras tomaban sus desayunos tranquilamente en una fresca y soleada mañana de sabado. Pero no, a él se le ocurrió abrir su bocota y hablar más de lo que debería y de lo que hubiera deseado. Pero es que, por más insensible y apático que sonara, creyó que no le afectaría la mención y mucho menos lo que había querido decir dentro de esta.
Louis siempre actuaba frío y desinteresado con sus padres que pensó que tocar tema sobre ellos le vendría valiendo lo más mínimo. Pero su cambio repentino de actitud le demostró que no era así, y se sentía una mierda por ello.
A pesar de todo, Harry sabía que Louis tenía sentimientos como cualquier otra persona por más que no los demostrara con sus padres. Era humano y sentía. Como él, como sus padres, como sus amigos, como todos. Se le hizo muy estúpido de su parte pensar en que no le afectaría hablar de algo que obviamente se veía que le afectaba en ciertos modos.
Y es que, ¿a quien no le afectaría?
Si a él le dolía terriblemente que sus padres no estuvieran más, imagínense a Louis que los tenía a ambos vivos y que tampoco estuvieran con él y pasaran tiempo juntos gracias a sus trabajos.
Pensarlo era realmente triste, pero vivirlo seguramente era mucho peor.
Louis era la prueba viviente de ello en esos momentos.
Decidió acallar sus pensamientos y solamente concentrarse en abrazar más a Louis contra sí. No se había dado cuenta hasta esos momentos en que el oji-azul había enterrado su rostro en su pecho, buscando más contacto. Harry sonrió enternecido. Louis se veía tan vulnerable en esos momentos, aunque él sabía muy bien que no lo era. Aun así, no dudó en ceñir sus brazos en el cuerpo del contrario con más fuerza. Buscando más cercanía.
Finalmente, Louis se fue separando lentamente del rizado y sorbió de su nariz antes de comenzar a hablar.
—Harry y-yo... —Habló en un débil hilo de voz—. Lo siento —Alcanzó a decir en un murmuro antes de que sus sollozos se hicieran presentes de nuevo—. L-lo siento tanto...
El oji-verde lo atrajo hacia sí nuevamente mientras acariciaba su cabello, buscando así detener su llanto.
—Shh —Lo calló suavemente—. Ya Lou, tranquilo amor. Todo esta bien.
—No, no lo está —Dijo intentando calmarse para poder hablar más seriamente con el rizado—. Nada esta bien.
Harry lo miró directo a los ojos, serio. Aún así, la preocupación que emanaban sus iris verdes era evidente.
—¿Por qué dices eso, Lou? —Lo miró nervioso—. ¿Fue por lo de hace rato? Creí que...
—No, no es eso. Eso estuvo fantástico —Sonrió débilmente—. Es solo que me puse a pensar en todo este tiempo y me siento como un grandisimo idiota.
—¿Por qué lo dices?
—Porque, vamos —Suspiró—. Tú mejor que nadie sabes que me he portado como un imbécil desde que llegaste. Prácticamente me he dedicado a lastimarte física y emocionalmente, sin ponerme a pensar en como tú te sentirías al respecto. He actuado tan antipático e insensible que de solo pensarlo me dan ganas de vomitar —Hizo una pausa—. Y tú, Harry... siempre fuiste tan bueno conmigo —Sintió como el nudo en su garganta iba tomando fuerza—. Eres tan bueno conmigo. Nunca tuviste la intención de decirle a alguien para que me detuviera de hacerte todas las cosas que te hice, ni siquiera a mis padres. Nuestros padres. Pudiste hacerlo. Pudiste hacer eso y muchas cosas más para que parara de molestarte, más nunca lo hiciste. Decidiste aguantar y aguantar. Y hasta la fecha lo haces, ¿por qué? —Una lagrima rodó por su mejilla derecha—. ¿Por qué incluso a pesar de todo, me besaste en la frente como buenas noches? ¿Por qué te abrazaste a mi mientras dormíamos? ¿Por qué me abrazas y buscas calmarme ahora si te hice todo lo que te hice?
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Secreto Styles #LarryStylinson
Hayran KurguAnne y Jay son muy buenas amigas desde la infancia, ambas crecían una al lado de la otra; por motivos, Anne y su familia dejan Londres para ir a vivir a Nueva York, ahí las dos amigas se separan. Jay se enamora y tiene dos hijas, después tiene a un...
