A como le había prometido al rizado, Zayn había asistido a la escuela al día siguiente.
Al principio había dudado, ya que realmente no sabía cómo sería ver a la cara a todos sus compañeros sin que estos lo inundaran con preguntas que se esperaba le harían. Preguntas que lo frustrarían como: ¿Por qué no habías venido? ¿Sabías que estuvieron a punto de expulsarte? ¿Qué te hizo cambiar de opinión para seguir llegando? Entre otro montón más.
A pesar de que eso lo agobiaba de solo pensarlo, era solo un pequeño bache que podría librar fácilmente no respondiendo a lo que preguntaran y listo. Sin embargo, había un sentimiento mayor que no solo lo ponía en duda, sino que también lo llenaba de miedo hasta el grado de hacer que sintiera las piernas débiles: ¿Realmente estaba preparado para ver a la cara a Liam de nuevo?
Fuera cual fuera su respuesta, igual ya estaba frente al gran portón de la impetuosa institución.
Tragó saliva nervioso y suspiró sintiéndose de alguna manera orgulloso de que esa mañana su aliento oliera a menta y no a cigarrillo. Se sintió pleno de poder haber degustado un nutritivo desayuno y no quedarse en largos ayunos hasta que realmente su cuerpo gritara por algo más que no fuera humo y alcohol. Su cabello todavía estaba húmedo por la ducha y su cuerpo estaba agradecido por ello. Su rostro estaba perfectamente libre de barbas de cual vago y su melena en un corte reciente. Todo él olía a perfume y sus bolsas y ojeras se había retraído generosamente gracias al efecto de haber dormido toda la noche sin una pisca de insomnio. Su apariencia física actual no era nada comparada a como la pasó la mitad de las vacaciones: Hundido en su propia miseria y depresión.
Cualquiera que pasara por su lado y lo viera diría que estaba en perfectas condiciones, tanto físicas como psicológicas y sentimentales. Sin embargo, él sabía que no era así.
Suspiró una vez más y se arregló la corbata antes de adentrarse al lugar.
Todo estaba como siempre había estado: Alumnos caminando de aquí a allá, personal docente conversando con sus termos de café caliente antes de comenzar las clases y los encargados de limpieza y mantenimiento regando las áreas verdes como cada mañana. Sonrió satisfecho al inhalar el fresco aroma del césped recién cortado y no el humo mortal que lo enviciaba día con día. Lleno sus pulmones del delicioso aroma y se juró recordarlo cada vez que quisiera fumarse un cigarro.
De igual forma sabía que terminaría haciéndolo, pero le gustaba darse falsas esperanzas de dejar el mal hábito.
Continuó caminando hacia su salón y, en cuanto entró a este, todos dejaron lo que estaban haciendo para admirar el regreso de "el chico que van a expulsar sino se presenta esta semana".
Sí, Zayn casi podía escuchar lo que decían sus mentes.
Sin darle mucha importancia, se dirigió a su tradicional banco y mesa de la esquina. Le alegraba que, aun en su ausencia, respetaran lo que ya había marcado como suyo.
Dejó su mochila entre sus pies y juntó sus brazos por encima de la mesa para colocar su cabeza entre estos. Observó todas las personas que ocupaban el aula y se percató de que Harry no había llegado aún. Suspiró.
Iba a tomar una posición cómoda para dormir cuando vio como un ruidoso chico entraba al aula de clases. Su cabello rubio se apreciaba despeinado y sus ojos marrones se achinaban en su rostro de las carcajadas que se estaba echando. Su risa era tan graciosa que Zayn se encontró a si mismo queriendo reírse también, pero no lo hizo. Para su sorpresa, detrás de él venía Harry y Ashley, los cuales también venían riendo pero no tan estrepitosamente como el otro chico.
Observó cómo se dirigían a los tres lugares vacíos que rodeaban su mesa. Harry se sentó a su lado y le sonrió ampliamente en cuanto lo vio. Ashley se sentó frente al rizado y se mostró sorprendida y feliz de ver nuevamente a su otro amigo en el aula. Por último, Kenneth tomó su lugar frente al oji-miel y le sonrió amable.
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Secreto Styles #LarryStylinson
FanfictionAnne y Jay son muy buenas amigas desde la infancia, ambas crecían una al lado de la otra; por motivos, Anne y su familia dejan Londres para ir a vivir a Nueva York, ahí las dos amigas se separan. Jay se enamora y tiene dos hijas, después tiene a un...
