Narra Harry
Es increíble como de un momento a otro la vida te arrebata algo sin importarle cuanto te pueda afectar. Aunque pensándolo bien, estaría cometiendo un error al decir eso, más bien, yo no diría la vida. Diría Dios.
¿Por qué Dios? Por el simple hecho de que él fue quién inventó la vida.
Él la da. Él la quita. Así de simple.
Jamás le echaría la culpa de algo que me pasara, pero llega el momento en que ni siquiera eres consciente de lo que está pasando. No te das cuenta. Simplemente estás tan perdidamente cegado en el dolor y el coraje que no eres capaz de asimilar lo que estás viviendo. Eso es lo que pasaba conmigo.
Me era incapaz procesar tal información sin echarme a llorar o sentir mi alma y mi corazón quebrarse de nuevo. Es tan jodidamente difícil intentar convencerse a uno mismo que lo que está pasando solo es una pesadilla de la cual sabes que despertarás y quedará como un mal sueño. Pero es más jodidamente difícil intentar convencerse a uno mismo que jamás volverás a ver a dos de las personas más importantes en tu puta existencia.
Teniendo en cuenta de que prácticamente ya comenzaba a ver la realidad, ¿no se puede revivir a un muerto? ¿O sí? El problema era que en mi interior aún quedaba un poco de esperanza. No de revivirlos, no, sino de volverlos a ver. Quizá no en esta vida, pero estaba seguro que cuando diera mi último aliento en este mugroso mundo lleno de dolor e incertidumbre podría verlos a ambos sonriéndome como lo hacían, llamándome hacía ellos.
Yo era una persona bastante optimista; trataba de verle el lado bueno a las cosas aun sabiendo que en algunos casos no había nada bueno que ver.
A pesar de todo lo que estaba pasando, tenía algo muy en cuenta. Dios.
Y si, sé que soy un maldito hipócrita que primero le echa la culpa por todo lo que me esta pasando, por mi dolor, por mi existencia, por todo lo que él me está provocando. Pero por otra parte tengo el cinismo de decir que mantengo mi fé en él. ¿Por qué? Sencillamente porque creo en él.
Mantengo la esperanza en que después de la tormenta saldrá el sol.
Me encontraba en el departamento de policías en uno de los sillones de la sala de espera sumergido en mi mente. Estaba sentado con los codos recargados sobre mis piernas, mis manos descansaban en mi cabeza que estaba hecha un desastre tanto por dentro como por fuera.
En los últimos días no era capaz de mirarme a algún espejo, ni mucho menos preocuparme de mi imagen personal.
Miraba hacia el suelo, paseando mi vista por cualquier cosa que llamara mi atención. Observe mis converse blancos ya algo gastados. Eran los mismos con los cuales fui a tomar algo con Gemma a Starbucks la vez pasada cuando estábamos de vacaciones.
Gemma.
Hace 2 días desde que ocurrió el accidente le había llamado por obligación, ya que al ser ambos los hijos de nuestros ahora fallecidos padres, era obvio que debía saberlo.
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Secreto Styles #LarryStylinson
Fiksi PenggemarAnne y Jay son muy buenas amigas desde la infancia, ambas crecían una al lado de la otra; por motivos, Anne y su familia dejan Londres para ir a vivir a Nueva York, ahí las dos amigas se separan. Jay se enamora y tiene dos hijas, después tiene a un...
