Capítulo 35

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Después de que Louis se quedara un momento en shock observándolo ante su comportamiento y lo que acababa de hacerle, se subió los pantalones junto con su ropa interior y salió de la habitación rápidamente intentando no hacer ruido.

Su cabeza aun daba vueltas gracias a la sensación post-orgásmica que estaba llevando a cabo su cuerpo. Aun cuando todavía sentía la humedad de la saliva de Harry en su miembro, no podía creerlo. Seguía sin creerlo.

Hazz, su tierno y lindo hazz le había hecho uno de los mejores orales de su vida. Casi podía sentir nuevamente su tibia lengua trazando toda su longitud, para terminar chupando y lamiendo como un gatito la hendidura de su glande. Oh. Vaya que podía sentirlo de nuevo, pero se dijo a si mismo que tenía que calmarse antes de volver a darse placer. Pero esta vez, por sí mismo. Ya no estaría su tierno y lindo hazz para ayudarlo. Ahora se encontraba durmiendo y, en vez de seguir pensando morbosidades, debería irse a acostar él también.

Dio unos pocos pasos para llegar a su habitación. Después de todo, se encontraban a lado.

Una vez dentro se deshizo de toda su vestimenta exceptuando su bóxer. Se acostó en su cama y una sensación de cansancio lo inundo repentinamente. Sintió las sabanas y el edredón más suaves de lo normal y su almohada amoldaba perfectamente su cabeza. Era como si su preocupación y culpabilidad se hubieran desvanecido haciéndose notar en las cosas que estaban a su alrededor también. Culpabilidad. Habría pasado por alto esa palabra de no ser que algo en su interior se hubiera quedado enfocada en ella.

¿Su conciencia, tal vez?

Había estado preocupado por Harry desde que se fue pero ahora se sentía aliviado de tenerlo en casa, durmiendo tranquilamente en su dormitorio después de haber tenido esa intima sesión entre ellos. A pesar de que obviamente había ingerido alcohol y fumado, se sentía muy calmado al tenerlo ahí. No tenía esa inquietante pendencia de saber dónde estaba, a qué hora llegaría y, sobre todo, si se encontraba bien.

Sin embargo, seguía habiendo culpa en su ser. Y no solo era la que había tenido gracias a la forma en que lo había tratado y hablado en la tarde, sino que ahora se le sumaba otra que quisiera ignorar, pero no podía. Su conciencia no se lo permitía.

Se sentía culpable porque, bueno, Harry le había hecho una mamada. Y sí, él se dio cuenta que Harry había llegado muy caliente a casa, pero también había llegado ebrio. Ebrio. Sinónimo de estar sin conocimiento, sin saber lo que estás haciendo, y Louis lo sabía muy bien. Y sin embargo, él lo había dejado. Lo había dejado porque vamos, Harry caliente susurrándole cosas sucias al oído no servía de mucho para controlarse, y más cuando le traía unas tremendas ganas al rizado. Además, se notaba que Harry quería hacerlo también. Es decir, él tampoco lo obligo o amenazó a muerte que lo hiciera.

Esa era una buena justificación ¿cierto?

Aunque así fuera se sentía mal por no haber tomado el control de la situación cuando ya estaban llegando muy lejos. No detenerlo en ese entonces era como ser cómplice de lo que estaba haciendo. Él tenía el conocimiento para pensar y decidir qué haría en ese momento y claro que lo pensó, claro que pasó por su mente. Pero su cuerpo no lo dejo. Lo bloqueó por completo de seguir pensando y se dejó llevar entre los apasionados besos con el rizado. Y eso lo hacía sentirse más culpable.

¿Qué tal si para mañana Harry no recordaba nada acerca de eso y el único que lo disfrutó fue él? ¿Cómo se sentiría querer tocar el tema con el oji-verde y que él lo mirara confundido, sin saber de qué rayos estaba hablando? ¿Qué tal si en cuanto lo supiera se ponía histérico y le reclamaba que si porque lo dejo hacerlo? ¿Qué si por qué no lo detuvo? ¿Qué tal si la respuesta de que se encontraba excitado y el decidió hacerlo no era suficiente para justificar lo sucedido?

Secreto Styles #LarryStylinsonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora