Ventajas de ser huérfano: no tienes que preocuparte de que alguien te amenace, eres independiente de ti mismo y siempre tienes la casa libre en cualquier momento.
Desventajas de ser huérfano: soy el encargado de mantenerme, cuidar la casa, las facturas y el tributo mensual a Arnook.
Puede parecer triste, pero la vida de eterno soltero se vuelve fácil cuando lo haces desde los dos años, porque obviamente Pakku no podía cuidarme debido a que profundizar de tal forma con su alumno era indecoroso.
Fue entonces cuando comencé a ganarme la vida, escalando el acantilado y viajando a lo largo de la estepa ártica para hacer pequeños trabajos, después de todo, un maestro agua siempre es bienvenido.
Nunca los conocí a todos y admito que tengo cierto favoritismo, por lo que el día de hoy tengo planeado un régimen de entrenamiento de nivel avatar: trabajar por la paga. Si, voy a poner a trabajar a Hanta.
Naturalmente no puedo llevarla a cualquier lugar, pues la mayoría la rechazaría, por lo que mi primer lugar está aquí, la pequeña tribu en la que vive Kato, el hombre al cual un perro-oso polar devoró a su hija y por venganza lo maté.
- ¿Qué hacemos aquí? ¿Cómo así que seremos esclavos? - dijo con duda mi nueva socia.
- Fácil, vamos a ganarnos el pan. - contesté mientras caminaba por la pequeña zona común, saludando ocasionalmente a las personas y los niños en la distancia - Esto es lo que he hecho desde hace cinco años, trabajar bajo los encargos de aquellos que me necesitan.
Fue unos instantes después que encontré a mi objetivo, mirando la pintura de su hija mientras la acariciaba con una delicadeza antinatural en un guerrero de la tribu agua.
- Oye Kato, ¿Necesitas que les ayude en algo?
Fue solo cuando se levantó y giró noté su rostro, ahora demacrado y arrugado, casi como si hubiera envejecido de golpe.
- Tal vez...
Pese a su notable proceso de duelo, su mente de líder no se desvaneció, intentando obtener la mayor ganancia para su gente. Puede parecer codicioso, pero mantener a un grupo como una tribu pequeña no es fácil, por lo que personas como yo somos grandes activos.
- Nada de "tal vez". - dije rápidamente mientras me paraba frente a él - Conoces los precios, ni más ni menos, solo lo que valgo.
Su mirada rápidamente comenzó a rayar mi cuerpo con la intención de romper mi voluntad, pasando por un breve instante hacia Hanta.
- ¿Quién es la chica?
- Nadie quién te interese. La charla es entre tu y yo. Ningún tercero bajará mis precios.
Mi respuesta fue ágil y directa, no puedo permitir que este viejo me estafe, no otra vez.
El choque de miradas perduró durante unos minutos más, por lo menos hasta que el hombre soltó un suspiro en derrota, acción ante la cual me relajé.
- Bien, pero te pagaré a ti. Si esa chica no participa en los precios, no hay paga.
Pude notar un ligero bufido de Hanta a mi lado, pero con antelación tomé su hombro, evitando que golpeara al viejo.
- Me parece bien. ¿Qué debemos hacer?
De nuevo noté otra cosa del líder, siendo su caminata coja la cual acentuaba su postura y rostro senil.
- Es una manada de lobos-zorro. - comentó mientras buscaba entre varios pergaminos ubicados en la pared de uno de los iglú - Han estado acercándose cada vez más a nuestras tierras, ya intentaron un ataque contra un grupo de recolectores.
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Balance
FanfictionRodeado de nieve roja... Con sus huesos martillando contra la piel de sus enemigos... Expulsando lenguas de destrucción en el cielo... Marcado por la traición... Encontrará la paz...
