Caminaba junto a mi hermano hacia nuestro negocio de porcelana en el anillo medio, todo era normal, por lo menos hasta que escuchamos un trueno, pero no había nubes y el cielo seguía igual de azul. Todos miramos a la dirección del sonido, un golpe seco que parecía resonar desde el muro exterior.
- ¿Yun, qué está pasando? - le pregunté a mi hermano, el cual parecía igual de ignorante.
- Vamos a casa Mao, algo está pasando. - dijo mientras tomaba mi mano.
Comenzamos a caminar rápido mientras todos a nuestro alrededor comenzaban a refugiarse en sus hogares, ninguno sabía lo que estaba pasando, nunca habíamos experimentado algo así, solo sabíamos que era algo malo.
El recorrido no duró mucho hasta llegar a nuestro hogar, encontrándonos con padre y madre hablando con un hombre de túnica negra y verde.
- No ha pasado nada, continúen con sus actividades. - mencionó el hombre con un tono extrañamente tranquilo.
- Pero escuchamos un trueno en la pared exterior. ¿Qué fue eso? - preguntó madre.
- ¿Nos están ocultando algo?
Pese a las provocaciones de padre, el hombre siguió manteniendo la calma.
- El ruido fue provocado por un cargamento pesado el cual cayó de una caravana. El choque contra el muro provocó el escándalo. Las fuerzas de las murallas ya están solucionando todo.
Desafortunadamente mi padre no pudo responder cuando mi hermano lo interrumpió.
- ¡Miren eso! - mientras señalaba al cielo.
En la lejanía se podía ver cómo pequeñas esferas comenzaron a caer a lo largo de la tierra y los arroyos, todos liberando un ligero humo morado. Aunque solo alcanzaron el anillo inferior, esto no era normal.
- ¡¿Qué está pasando?! - arremetió mi hermano contra el hombre.
Pese a la presión, el susodicho simplemente se comenzó a alejar.
- Nada ha pasado, simple inconvenientes con las reparaciones. - dijo para seguidamente desaparecer en la tierra.
Desafortunadamente no pudimos hablar cuando otra ronda de proyectiles comenzó a aterrizar a lo largo del anillo interior, solo que esta vez parecían ser flechas de metal gigantes. Esperamos con antelación que liberaran más humo morado, pero nuestro miedo se incrementó cuando, en ves de la inquietante calma, una explosión surgió al tocar el piso.
El fuego y el humo comenzaron a engullir las calles mientras las flechas se acercaban cada vez más al anillo medio, por lo menos hasta que noté cómo uno se dirigía directamente hacia nosotros.
- ¡Atras! - gritó mi hermano mientras formaba un escudo de roca frente a nosotros.
Lo siguiente que escuché fue un ruido, luego una profunda sordera seguida de... nada.
________________________________________________________________________________
Cientos de dientes, decenas de ojos y un sin números de heridas que nos podrían provocar. Ante nosotros se encontraba algo que nunca había visto, un evento el cual es imposible por definición propia y natural.
Khota se plantó de frente mientras preparaba su cuerpo para el combate, Junko, Kotar y Koi lo apoyaron desde atrás con sus escudos y lanzas mientras mantenían formación. Hanta se colocó a su lado mientras comenzaba a formar látigos a lo largo de su cuerpo. Por mi parte, me dediqué a formar hoyos y trampas a lo largo de la nieve, haciendo todo lo posible para detener a las alimañas de casi un metro. No puedo simplemente hacer un ataque en área, terminaría dejando brechas y podría lastimar a los otros.
ESTÁS LEYENDO
Balance
Hayran KurguRodeado de nieve roja... Con sus huesos martillando contra la piel de sus enemigos... Expulsando lenguas de destrucción en el cielo... Marcado por la traición... Encontrará la paz...
