Capítulo 12: Presentación

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Hoy es el día. Han pasado tres semanas desde mi llegada a la nave de Iroh, por lo que mañana se va a realizar el consejo de guerra para la conquista de Ba Sing se. Por suerte mi cuerpo se ha recuperado, mi mente ya no me duele y puedo usar mi control con normalidad, las maravillas de los animales quimera.

La naturaleza de la guerra de los cien años es algo que he podido llegar a meditar. Mi objetivo radica en promover la victoria de la nación del fuego, todo mientras me encargo de acumular poder a lo largo del reino tierra. Debo de agradecer a Lu Ten por avisarme de la estructura de la nación del fuego, salvó a muchas familias nobles.

No me enorgullezco, pero estaba preparado para formar una guerra fría con las familias nobles de la nación del fuego, todo por mi control y reputación como noble. Pero ahora que sé cómo funciona el "parlamento" con nombre rimbombante, puedo darme el lujo de estar confiado.

No soy idiota, sé que no me darán ningún territorio en la nación del fuego per se, pero la nación del fuego no será precisamente solo ese archipiélago de islas y volcanes al final de la conquista en Ba Sing Se, no, será tanto el archipiélago como la parte este, norte y sur del reino tierra, dejando solo la parte este del reino tierra libre, bueno, lo que logre sobrevivir los próximos cinco años.

Si tengo suerte y mato yo mismo al rey tierra Kuei, es altamente probable que me entreguen Ba Sing Se. ¿Por qué le darían un lugar tan importante a alguien como yo? Fácil, todo depende de tus logros. Puede que ahora todos me vean como "el discípulo de Iroh", pero mientras realice actos legendarios y aportes a la guerra, el nombre de Aratak comenzará a ser reverenciado incluso en las escuelas, lo que permitirá que me den el puesto.

Desafortunadamente ser caudillo no es todo bonito, pues será mi deber no solo anexar a un lugar tan grande como Ba Sing Se, sino enfrentar los levantamientos, a los rebeldes, a las familias nobles e incluso al maldito Bumi junto al loto blanco.

Pensándolo mejor, creo que tendré que seguir con el plan de matar nobles.

Por el momento tengo todo preparado. Tengo el apoyo implícito de Ranma, tengo mis planos ganadores, tengo a Iroh y Lu Ten en mi espalda. Todo está yendo a la perfección, ¿entonces porqué siento que algo malo va a pasar?

No siento como si algo me fuera a pasar a mi, es más bien esa sensación de que estoy olvidando algo, pero no tengo ide... Ozai, es definitivamente Ozai.

¿Cómo no pude haberlo pensado? Debo tener cuidado con mis palabras en el consejo. Si no soy lo suficientemente autoritario, terceros serán añadidos en el plan y las líneas de suministro serán interrumpidas. Malditos políticos, siempre mirando las palabras de los demás. Cuando llegue a la nación del fuego, primero, voy a usar un retrete de verdad; segundo, voy a matar a Ozai.

*ahh* Por lo menos me di cuenta a tiempo.

- ¿Estás listo? - dijo Lu Ten tras la puerta de mi habitación.

- Si.

Llevaba en mi mano un tambor de tela en el cual están almacenados los pergaminos, por suerte pude guardar los regalos del zorro en una de las paredes del barco. Tengo suerte de que la reunión se vaya a dar en la nave de Iroh, porque sería demasiado molesto tener que esperar veinte minutos enteros para que los barcos se pusieran en formación.

Salgo del cuarto vistiendo el uniforme de oficial de la nación del fuego. Parece que los trajes no se diferencian por medallas o símbolos externos, sino que tu rango depende de la cantidad de flamas que tengas en tus hombros. Lu Ten es vicealmirante, por lo que tiene cinco flamas a cada lado, mientras que yo solo tengo cuatro. Es sorprendente lo cerca que estamos respecto a rangos.

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