Capítulo 8: Aprendiz

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El agua es el elemento del cambio, diseñada para ser el elemento más flexible del mundo, potencialmente el más peligroso de todos. Esa fue una de las razones por lar cuales Aratak se había comprometido tanto en su entrenamiento con la alabarda. Para cualquier maestro usar un arma sería un obstáculo para su crecimiento, por lo que solo existían unas pocas armas que pudieran sincronizarse con el elemento.

Sin embargo, Aratak no era alguien que se limitaba, él veía la oportunidad y saltaba hacia ella como una mina de oro. Primero tuvo que controlar los puntos básicos de su nueva arma, tendría que estar preparado para los enfrentamientos contra maestros tierra y los asesinos silenciosos del reino tierra.

No lucharía en el polo norte, sino en un lugar árido, seco, lleno de cañones y pequeñas montañas las cuales formaban barreras naturales impropias de la civilización, por lo que era el espacio perfecto para que los maestros tierra realizaran emboscadas, ataques relámpago e incluso tácticas de guerrilla.

Naturalmente, nadie sería tan bueno como Bumi o Toph, pero incluso los comandantes, sargentos e incluso capitanes tenían la capacidad de ejercer una pelea formidable si no usaba su control. Por eso había elegido un arma de medio alcance, pues tenía en su mente los planes para joder a las fuerzas enemigas.

Puede que sonara como un hipócrita al ejercer apoyo en un bando, pero era la única manera de alzarse por sobre la destrucción. No importa si ayudara al reino tierra, terminarían siendo consumidos por la tormenta de fuego purificador del rey fénix. Las tribus agua terminarían desapareciendo tras la caída del reino tierra, dejando a la nación del fuego como ganadora en la guerra de los cien años.

Claro, siempre existía la posibilidad de que el avatar pudiera intervenir, pero se necesitaría de algo como el estado avatar controlado o la aparición de Raava para detener el caos.

Esa era otra de sus preguntas, si el encarcelamiento de Vaatu había afectado al mundo, provocando que se volvieran dependientes de Raava, siendo esto curado durante la desaparición de Aang y resultando en la formación de la República Unida de las Naciones. Esperaba tener sus respuestas al hablar con Wan Shi Tong.

Por el momento se encontraba en la sala de entrenamiento, excepto que esta vez se encontraba totalmente solo, Iroh no lo había podido acompañar. Fiel a su naturaleza, aprovechó la oportunidad para probar uno de sus nuevos movimientos.

Primero creó una capa de hielo en el suelo de unos cinco centímetros de grosor, después acumuló una fina capa de agua en sus pies descalzos, por lo que al final terminó con él practicando sus movimientos de corto y medio alcance. Esto estaba diseñado para probar que tan amortiguadora podía ser el agua respecto a la tierra.

Si bien solo Yun o la posterior familia Beifong habían dominado esta técnica, todo maestro tierra tenía una versión más débil y menos precisa del sonar sísmico. Esto también pasaba con los maestros agua ordinarios, por lo que sus sonares nunca llegaban a superar los pocos centímetros o metros.

Él no era un maestro tierra, pero su control fino le permitía sentir las vibraciones en el hielo, reduciendo cada vez más la producción de las mismas mientras mejoraba sus movimientos marciales. Este era el entrenamiento perfecto para lidiar con la detección de los maestros tierra, por lo que ocasionalmente cambiaba la rugosidad o la estructura superficial del hielo, imitando el terreno del reino tierra.

Fue solo después de unas horas que comenzó a sentir leves impulsos de cansancio a lo largo de su cuerpo, nada que no pudiera manejar, pero si algo que le dijo que estaba preparado para el siguiente nivel. Con un leve movimiento de su brazo todo rastro de agua control en la habitación despareció, mezclándose con el vapor natural del barco.

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