En un remoto pueblo envuelto en misterios y leyendas, una joven llamada Sidney llega para quedarse con su primo, Scott, después de un largo viaje de intercambio. Pronto, Sidney descubre que el lugar está impregnado de una magia ancestral y oscuros s...
—Literalmente no puedo creerlo —dije viendo a los dos chicos frente a mí.
—Créeme a mí tampoco me agrada el plan—dijo Stiles. Fruncí el ceño.
—No, no solo es eso —me levanté de la cama —Es el hecho de que me hayan ocultado que Malia es una Hale, y peor aún, hija de Peter. Y además —tomé la maleta con los 500 mil dólares —Que me ocultaran esto —alcé una ceja —¿Y ahora quieren que los ayude a encontrar al benefactor fingiendo mi muerte?
—Bueno, no es tan fingida porque literalmente te van a quitar el pulso por un buen tiempo. Pero para eso tienes la habilidad de revivir —pasé mi vista de Stiles a Scott con incredulidad.
—Escucha Sid, sé cómo suena, pero creo que esto realmente nos permitirá atrapar al benefactor.
—¿¡Y por qué no lo haces tú?! ¿¡Porque cuesto 30 millones?! —los dos me miraron dejándome en claro que esa era la razón —Increíble —dejé caer la maleta al suelo.
Scott dio un paso adelante, con una expresión de sincera preocupación en su rostro.
—Sid, eres la única que puede hacer esto. Eres nuestra mejor opción. Lo siento por todo lo que hemos ocultado, pero no teníamos otra opción. Si le decimos que no podemos dar pruebas visuales, tendrá que ir en persona y podremos atraparlo. Te prometo que no permitiré que nada te pase. —mis ojos se quedaron en los suyos por unos segundos hasta que di un paso atrás alzando una ceja.
—No me manipules con tus discursos de Alfa líder —nos quedamos en silencio, los dos chicos presionándome con la mirada. Solté un suspiro —Está bien —me relajé —Pero les prometo que, si me dejan morir, reviviré para hacer de sus vidas una pesadilla —achiqué los ojos y les pasé por un lado para bajar a la sala donde Kira, su madre, y Liam nos esperaban —¿Listos para el espectáculo? —dije sarcástica lanzándome al sofá boca arriba. Los pasos de Scott y Stiles se escucharon acercarse.
—Esto no me gusta —dijo el rubio.
—Liam, si muero, te doy permiso de arrancarle las garras a Scott —dije mirando al techo. A mi campo de visión llego Stiles.
—¿En serio están seguros de esto? —preguntó el menor.
—No. —dijimos Stiles y yo a la vez.
—Creo que Liam está nervioso —dijo Kira dirigiéndose a mí —Tal vez deberías decirle que todo va a estar bien.
—¿De qué me viste cara, de su madre? —se quedó en silencio. Rodé los ojos. Está situación me estaba poniendo agresiva.
—Entonces... ¿ya ha hecho esto antes? —volvió a preguntar el ansioso.