En un remoto pueblo envuelto en misterios y leyendas, una joven llamada Sidney llega para quedarse con su primo, Scott, después de un largo viaje de intercambio. Pronto, Sidney descubre que el lugar está impregnado de una magia ancestral y oscuros s...
—Hey —saludé al entrar a la habitación del hospital.
—¡Sid! —Stiles se levantó de golpe y corrió a rodearme con sus brazos. Le devolví el abrazo con una pequeña sonrisa.
—Me alegra que estés bien —dije al separarnos.
—Parrish me contó que, de alguna forma, supiste lo que estaba pasando —asentí con una sonrisa de medio lado.
—Con este instinto, debería convertirme en detective —ambos reímos.
—Escuché lo que pasó en la escuela —comentó él.
Suspiré.
—Sí, pero están bien. Por suerte, Derek llegó al rescate. Scott está con...
Pero mis palabras se quedaron en el aire. Stiles tomó mis mejillas y me besó rápidamente. Luego se alejó con una sonrisa tímida.
—Lo siento... es que te ves muy linda.
Rodé los ojos, divertida.
Después, Stiles me actualizó sobre lo que estaba pasando con Meredith y el Benefactor. Al parecer, Parrish había matado a Bronski, de Eichen House, y esperaban que Meredith hablara ahora.
—¿Fingió su muerte? —pregunté cuando llegamos a su casa y subimos a su habitación.
—Lo más probable es que solo quisiera ayudar. Pero con Bronski detrás... ya sabes cómo salió todo —dijo mientras buscaba una grabadora y colocaba un casete que decía "Lorraine Martin".
—¿Eso fue lo que conseguiste? —pregunté mientras nos sentábamos frente al aparato. Stiles asintió y presionó play.
—"Vamos, Lorraine..." —se escuchó la voz de Bronski.
—"Escúchame, por favor. Hay algo que tengo que hacer... algo que debo detener".
—"Te voy a llevar de vuelta a Eichen House".
—"No, no creo que vayas a llevarme a ninguna parte. Escucho la grabadora en tu bolsillo. Está encendida, ¿cierto? Estás grabando una cinta... tal y como grabaste a los demás".
Stiles detuvo la cinta.
—Esto no pasó en Eichen —dijo, mirándome. Asentí, de acuerdo.
—Debe haber algo, un pequeño sonido que nos ayude...
Rebobinó y subió el volumen.
Me concentré, frunciendo el ceño y afinando mis oídos.
—"De vuelta a Eichen, Lorraine..."
—"No, no creo que vayas a llevarme a ninguna parte..."
—Espera —lo interrumpí—. Devuélvelo y sube más el volumen.