En un remoto pueblo envuelto en misterios y leyendas, una joven llamada Sidney llega para quedarse con su primo, Scott, después de un largo viaje de intercambio. Pronto, Sidney descubre que el lugar está impregnado de una magia ancestral y oscuros s...
—Esto es ridículo Scott, ¿cuántas veces van a seguir secuestrando personas? te recuerdo que la última vez que secuestraron a alguien casi terminan en la carcel —le reproché a Scott en lo que Stiles llegaba a la habitación.
—Sidney, no tenía más opción, era eso o dejarlo caer hasta su muerte —resoplé agarrando el puente de mi nariz.
Al parecer estando en el hospital, uno de los hijos que sobrevivió al tipo del hacha los había atacado y casi se come a Liam si no fuera por Scott. Aunque eso resulto en Scott mordiéndolo para que no cayera de la azotea del hospital. Y ahora estaba amarrado en cinta en la tina del baño.
—¿Dónde está Liam? —preguntó Stiles apenas entró en la habitación. Scott y yo nos dimos una mirada preguntando quien le iba a enseñar y finalmente fueron los dos chicos al baño.
Escuché la cortina abrirse, los quejidos de Liam, la cortina cerrarse, y los chicos volvieron conmigo. Ninguno dijo nada, simplemente se sentaron en la cama. Yo me recosté en la ventana viendo las gotas de lluvia resbalar en el vidrio.
—Entonces, lo mordiste —concluyó Stiles.
—Si —respondió Scott.
—Y lo secuestraste.
—Si.
—Y lo trajiste aquí.
—Entré en pánico.
—Sip. Esto no va a terminar con nosotros enterrando partes de su cuerpo en el desierto ¿no? —Liam soltó más quejidos.
—Más les vale dejarlo intacto, lo necesitamos para el equipo —dije aburrida siguiendo las gotas con mi dedo.
—Como recordatorio, esta es la razón por la que siempre ideo los planes, tus planes apestan —Stiles regañó a Scott.
—Lo sé, y es por eso que te llamé —Stiles suspiró —Entonces, ¿qué hacemos? —el de los lunares se levantó y fue al baño. Scott lo siguió algo confundido, pero luego los escuché hablar de como lo traerían a la habitación. Me recosté en la cama de Scott viendo al techo mientras tenía de fondo los gritos de Liam y los de Stiles pidiéndole que se callara hasta que finalmente lo sentaron en una silla atado en medio de la habitación.
Me senté en el colchón para prestar atención a lo que sucedía a continuación. Pude ver los ojos asustados de Liam recorrer toda la habitación hasta llegar a mí y hacer un gesto de incredulidad.
Sip, yo también estaba involucrada en este secuestro.
—Muy bien Liam, te vamos a quitar la cinta de la boca, si gritas, te la volvemos a poner, si te quedas en silencio, te la dejamos fuera. —El rubio asintió y Stiles la quitó —Bien Liam, debes estar muy confundido por todas las cosas confusas que viste esta noche, y muchas otras cosas confusas van a suceder por las cosas confusas que viste esta noche ¿entiendes? —alcé una ceja.