Roier
Cinco meses después
El teléfono sonó, y supe que era Jaiden. La rutina ya era parte de nuestras pequeñas vacaciones, una llamada diaria en la que Jaiden preguntaba por Bobby, por cómo estaban las cosas, y si ya había novedades sobre nuestro regreso. Respondí como lo hacía siempre, con resignación.
— Sí, Jaiden, te lo prometo, Bobby se lo está pasando muy bien... No, claro que no, pronto volveremos a la Isla. Sí, temo que tendré que regresar, ya nos acostumbramos a estar aquí — le dije, tratando de sonar más seguro de lo que realmente me sentía. La verdad es que México había comenzado a sentirse como un refugio, un lugar donde habíamos encontrado una especie de paz temporal. Colgué el teléfono, haciendo un sonido de cansasio.
Subí al carro donde dos pares de ojos brillantes me esperaban, llenos de energía y emoción. Bobby y Juana estaban listos para nuestra visita especial, una que habíamos planeado con mucho cuidado y por la verdadera razón por la que estábamos aquí.
— ¿Están listos? — les pregunté, girando en mi asiento para verlos.
— ¡Sí, apa! — Bobby respondió con entusiasmo, luchando un poco con su cinturón de seguridad antes de finalmente lograr abrocharlo.
— ¿Y tú, Juana, lista? — La pequeña solo asintió rápidamente, repitiendo los movimientos de Bobby con una concentración que me hizo sonreír.
— Bien, próxima parada: papá Mariana.
El camino estaba lleno de risas y pláticas, las voces de los niños llenaban el carro con una alegría que hacía que las preocupaciones se desvanecieran, aunque fuera solo por un rato. Bobby no paraba de hablar de su abuelo, a quien había conocido por primera vez en estas vacaciones. Los ojos de Bobby brillaban cada vez que recordaba cómo su abuelo le había mostrado cómo funcionaba un viejo reloj de bolsillo que había guardado durante años, nisiquiera yo sabia que tenia guardado.
— ¡Y luego me dijo que cuando sea grande, ese reloj será mío! — exclamó Bobby con orgullo, haciendo que Juana riera y aplaudiera.
— Seguro lo será, Bobby — le respondí, mirando por el retrovisor y viendo cómo Juana se acurrucaba en su asiento, con una pequeña sonrisa en los labios mientras escuchaba las historias de Bobby.
El clima era perfecto, con un sol tibio que apenas calentaba la brisa fría del invierno. Ya llevábamos un mes en México, y la transición había sido más fácil de lo que esperaba. Los niños habían conocido a mis amigos. Recuerdo cómo se quedaron sin palabras cuando les presenté a Bobby. Fue una mezcla de sorpresa y risa cuando comprendieron que no era mi hijo biológico.
— No puedo creerlo, siempre fuiste el más desmadroso de todos, ¡y ahora tienes un hijo! — bromeó Aldo, mientras le daba una palmada en la espalda a Bobby.
— Y una hija también, más o menos — añadí, señalando a Juana, quien se aferraba a mi pierna, un poco abrumada por la presencia de tantas personas nuevas.
Incluso mi abuelo, no pudo evitar su asombro cuando le presenté a Bobby. La primera reacción del viejo fue casi echarme de su cuarto.
— Te dije que te divirtieras, pero no de más, cabrón — gruñó, aunque sus ojos brillaban con una emoción que no podía ocultar. Pero cuando le expliqué que Bobby era adoptado, y que Juana era la hija de Mariana, su semblante cambió. Se arrodilló frente a ellos, sus manos arrugadas acariciando sus cabezas con una ternura que hacía mucho no veía en él.
— Así que... ¿este par de mocosos son mi familia ahora? — murmuró, más para sí mismo que para nosotros.
Desde entonces, Bobby y Juana no se separaban de él. Se pasaban las tardes en su cuarto, escuchando las historias de su juventud, acompañándolo en la hora de la cena, tomando un vaso enorme de leche caliente y disfrutando de las conchas frescas que comprábamos cada día. Ver a los niños tan felices en ese entorno familiar me llenaba de una nostalgia dulce, recordándome mi propia infancia, pero también me hacía consciente de lo mucho que Mariana se estaba perdiendo.
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Lawyers - Guapoduo
RomanceRoier un recién graduado de las mejores universidades de derecho decidido en emprender un viaje a una isla con el fin de iniciar una nueva vida. Cellbit uno de los mejores abogados en el buffet llamado "La Federación" se va a vivir a la Isla que le...
