El sol de la mañana se filtraba a través de las cortinas, bañando el cuarto con una luz tenue. Hyunwoo, despertando con una sensación de dolor de cabeza y mareo, se dio cuenta de que la resaca estaba tomando su revancha. Su cuerpo estaba agotado, y su cabeza pulsaba con un dolor punzante.
Se levantó de la cama con dificultad, tambaleándose un poco mientras trataba de orientarse. Los recuerdos de la noche anterior eran confusos y borrosos, pero sabía que había estado bebiendo demasiado. El estómago le revoloteaba, y el malestar lo hizo apresurarse al baño.
Con pasos pesados, entró en el baño y se arrodilló frente al inodoro. La sensación de náuseas era tan intensa que no pudo evitar inclinarse y vomitar. La sensación de alivio momentáneo tras vaciar el contenido de su estómago fue breve, ya que el dolor de cabeza y el mareo seguían presentes.
—Ugh… —murmuró, limpiándose la boca con la mano mientras trataba de recuperar el aliento. La sensación de mareo no desaparecía, y tenía que concentrarse para no caer de nuevo al suelo.
Después de unos minutos, Hyunwoo logró incorporarse y lavarse la cara con agua fría. Miró su reflejo en el espejo, viendo la palidez de su rostro y los ojos enrojecidos. Se sentía exhausto y sucio, y deseaba poder regresar a la cama.
Mientras trataba de calmarse, escuchó un suave golpeteo en la puerta del baño. Era su madre, que al parecer se había dado cuenta de su malestar.
—Hyunwoo, ¿estás bien? —preguntó su madre desde el otro lado de la puerta, su voz llena de preocupación.
—Sí, solo un poco de resaca —respondió Hyunwoo, tratando de sonar más tranquilo de lo que se sentía.
—Déjame saber si necesitas algo —dijo ella, su voz todavía preocupada. —Prepararé algo de agua y un poco de pan tostado para que puedas sentirte mejor.
Hyunwoo asintió, aunque su madre no podía verlo. Se sentía agradecido por su apoyo y se dirigió hacia el lavabo para enjuagarse la cara una vez más. Se tomó un momento para respirar profundamente, tratando de calmar su estómago aún revuelto.
Finalmente, salió del baño, encontrando a su madre en la cocina preparando el desayuno. Ella le sonrió con ternura al verlo, pero su sonrisa se desvaneció un poco al notar la palidez de su hijo.
—Aquí tienes un poco de agua y pan tostado —dijo mientras le ofrecía un vaso de agua y una pequeña porción de pan—. Come algo ligero y trata de descansar un poco más.
Hyunwoo aceptó el pan y el agua con una expresión de gratitud. Aunque no tenía mucho apetito, sabía que necesitaba algo en el estómago para ayudar a calmar el malestar. Se sentó en la mesa y comenzó a comer lentamente, sintiendo que cada bocado le ayudaba a recuperar un poco de energía.
—Gracias, mamá —dijo, mientras trataba de masticar lentamente—. Lo siento por ayer… no debí haber bebido tanto.
—No te preocupes, Hyunwoo —respondió su madre, sentándose frente a él—. Todos cometemos errores. Lo importante es que estás bien y que estás aprendiendo de esto.
Hyunwoo asintió, apreciando las palabras de su madre. Sabía que la noche anterior había sido difícil y que debía tomar mejores decisiones en el futuro. Mientras seguía comiendo su pan tostado y bebiendo agua, pensaba en cómo había llegado a este punto y en lo que necesitaba hacer para enmendar las cosas.
—¿Dónde está Jihoon? —preguntó de repente, recordando a su hermano menor.
—Está en la escuela —le respondió su madre—. Volverá en un par de horas.
Hyunwoo asintió, sintiendo una mezcla de alivio y preocupación. Sabía que debía estar en mejor forma para recibir a su hermano y para enfrentar el día. Mientras continuaba con su desayuno, se sentía un poco más tranquilo, aunque aún tenía mucho por resolver.
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entre sombras y deseos
RomanceDescripción: Tras cumplir una condena de cinco años en prisión, Jung Minho es liberado bajo estricta supervisión. El sistema judicial no confía en su rehabilitación, por lo que asignan a Lee Hyunwoo, un joven y brillante policía de 22 años, para vig...
