La mañana comenzó como cualquier otra. Hyunwoo se levantó temprano, preparándose para un nuevo día. Después de un rápido desayuno, él y Jihoon se despidieron de su madre, quien les entregó las cajas de almuerzo que había preparado con tanto esmero.
—Cuídense mucho, y no se olviden de comer bien —dijo su madre, sonriendo mientras los despedía.
—¡Gracias, mamá! —respondió Hyunwoo, tomando su caja de almuerzo y ayudando a Jihoon a subir a la motocicleta.
El trayecto hacia la escuela de Jihoon fue rápido, y al llegar, Hyunwoo estacionó la moto y ayudó a su hermano a bajar.
—Diviértete en la escuela, Jihoon —dijo Hyunwoo, agachándose un poco para estar a la altura de su hermano—. Te recogeré después, ¿de acuerdo?
Jihoon asintió, sonriendo mientras se ajustaba la mochila en los hombros.
—¡Nos vemos luego, hyung! —se despidió Jihoon, corriendo hacia la entrada de su escuela.
Hyunwoo se quedó un momento observando cómo Jihoon desaparecía entre los demás niños que entraban al edificio, asegurándose de que su hermano estaba a salvo. Satisfecho, se puso el casco y estaba a punto de arrancar la moto cuando algo inesperado ocurrió.
La chica que había intentado acercarse a él anteriormente se movió rápidamente hacia él, aprovechando el momento en que Hyunwoo se preparaba para irse. Antes de que él pudiera reaccionar, ella lo tomó por las mejillas y, sin decir una palabra, lo besó en los labios.
—¿Q-qué? —Hyunwoo quedó completamente paralizado, sus ojos abiertos de par en par por la sorpresa. El contacto repentino lo dejó desconcertado, sin saber cómo responder.
Los segundos pasaron lentamente, y finalmente Hyunwoo recobró la compostura. Con el corazón latiendo con fuerza y el rostro enrojecido, apartó a la chica con suavidad, pero con firmeza.
—Lo siento, pero no puedes hacer eso —dijo Hyunwoo, su voz algo temblorosa mientras intentaba mantener la calma.
La chica lo miró, sonriendo un poco con nerviosismo.
—Lo siento... solo quería saludarte de una forma especial —respondió ella, con un tono de voz que intentaba ser juguetón.
Hyunwoo negó con la cabeza, aún aturdido.
—No deberías... hacer eso. Tengo que irme —murmuró, antes de girar rápidamente y subirse a la motocicleta.
Con las manos temblando ligeramente, encendió el motor y se alejó rápidamente del lugar, sin mirar atrás. Mientras conducía hacia la academia, el beso inesperado seguía rondando en su mente. Se sentía incómodo y preocupado por lo que podría significar, especialmente si Minho se enteraba.
“¿Por qué tenía que pasar esto ahora?”, se preguntó, frunciendo el ceño mientras aceleraba, intentando dejar atrás lo sucedido.
Hyunwoo llegó a la academia y, al entrar, se encontró con Hana esperando cerca de la entrada. Ella le sonrió al verlo llegar y levantó una mano para saludarlo.
—¡Hyunwoo! —lo llamó con entusiasmo.
—¡Hola, Hana! —respondió Hyunwoo, devolviéndole la sonrisa, aunque aún sentía el peso de lo sucedido más temprano.
Mientras caminaban juntos hacia la entrada, Hyunwoo recordó las marcas en su cuello, y una sensación de pánico lo invadió. Se detuvo de golpe, lo que hizo que Hana se girara para mirarlo, extrañada.
—¿Pasa algo? —preguntó Hana, con una mirada de preocupación.
Hyunwoo dudó por un momento, pero decidió que necesitaba su ayuda.
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entre sombras y deseos
RomansaDescripción: Tras cumplir una condena de cinco años en prisión, Jung Minho es liberado bajo estricta supervisión. El sistema judicial no confía en su rehabilitación, por lo que asignan a Lee Hyunwoo, un joven y brillante policía de 22 años, para vig...
