༄ Silencio Mortal.

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Era una tarde tranquila en el cuartel de los cazadores

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Era una tarde tranquila en el cuartel de los cazadores. Tanjiro, Zenitsu e Inosuke, relajados después de un día de entrenamiento, estaban sentados en uno de los patios, disfrutando de una charla que, al principio, no parecía tener más relevancia que las habituales bromas y quejas de Zenitsu. Pero, como solía suceder, la conversación tomó un giro que incomodó rápidamente a Tanjiro, y que excitó más a Inosuke por ver al mundo arder.

Aunque era un día tranquilo, la conversación entre ellos se centraba en un tema bastante peligroso: la Pilar del Trueno, [T/N]. Zenitsu, con su típico tono exaltado, no dejaba de hablar sobre ella, mientras Tanjiro intentaba frenarlo y mantener la conversación en terreno seguro. Sin embargo, Inosuke, como siempre, parecía disfrutar incitando a Zenitsu a decir más.

— ¡Es que no puedo evitarlo! —exclamó Zenitsu, con las mejillas sonrojadas—. ¡[T/N] es increíble! ¿Han visto cómo pelea? ¡Es como un rayo en movimiento!

Tanjiro, viendo hacia los lados, intentó detenerlo. — Zenitsu, creo que deberías tener cuidado con lo que dices, podrías...

Pero Zenitsu, perdido en sus pensamientos y sentimientos, no se detuvo. — ¡Y ese traje corto que usa! ¡Cada vez que se mueve parece que el viento la sigue, es imposible no fijarse en cómo...!

Tanjiro, nuevamente, siempre prudente intentó desviar la conversación. Sabía que elogiar a los compañeros no estaba mal, pero los comentarios de Zenitsu ya se estaban saliendo de control.

—Zenitsu, deberías mostrarle un poco más de respeto. Recuerda que es nuestra compañera, y... nuestra maestra...

Tanjiro tragó saliva nerviosamente, sintiendo una extraña tensión en el aire. Giró la cabeza solo para ver, con terror, que Sanemi Shinazugawa, el Pilar del Viento, se encontraba detrás de Zenitsu, escuchando cada palabra con una expresión que podría congelar el mismísimo infierno. El pilar estaba paseando cuando escuchó a los jovenes conversar y frenó en seco cuando oyó el nombre de [T/N]. Estaba parado en la entrada con la mirada fija en el rubio. Sus nudillos blancos y tensos. Tanjiro ahogó un grito e hizo aspavientos con sus manos para tratar de acallar a Zenitsu.

Pero Inosuke, quien siempre disfrutaba de un poco de caos, decidió que no era momento de calmar a Zenitsu. Con su habitual falta de tacto, lo incitó a seguir. —¡Dile más, Zenitsu! ¡Dile a Tanjiro cómo dijiste que su traje le queda tan ajustado que parece que está hecho para ella! —dijo, sonriendo de oreja a oreja, disfrutando el caos que sabía que iba a desencadenar.

—¡Es que es la verdad! —continuó Zenitsu sin pensar, completamente en su fantasía—. ¡Ese traje le queda tan... apretado! —Hizo un gesto con las manos, describiendo la forma de [T/N] en el aire y pasando sus manos por su cintura simulando la figura de la pilar—. ¡Y cuando pelea, cuando lanza esos ataques de relámpago, es como si todo se moviera en sincronía con ella! —Su voz bajó un poco, como si estuviera diciendo algo prohibido, pero no podía detenerse—. ¡Y el traje... ese escote que a veces cuando se agacha puedes llegar a ver un poco de lo que se carga, hace sentirme que...!

𝐎𝐍𝐄 𝐒𝐇𝐎𝐓𝐒 ; 𝐒𝐇𝐈𝐍𝐀𝐙𝐔𝐆𝐀𝐖𝐀 𝐒𝐀𝐍𝐄𝐌𝐈Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora