¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Admite que la conversión que tuvo lo dejó ansioso, esperando en silencio a la nota del ucraniano, sabiendo que este indicaría para dar inicio a la situación, pero nada, simplemente pasaron dos meses sin ninguna noticia, su vientre se hizo más presente, decidió seguir en silencio, se sentía más culpable por lo que podría hacer, estuvo pensado en si, es traicionar a su marido ou traicionar a su nación.
No existe punto medio, simplemente la cruel realidad que ese teato tarde ou temprano se rompería, hubiera deseado que sea tarde, aunque en su mente se convence que es lo mejor, haci no se encariña más con su falsa familia.
El deseo de internalizar que lo que haría es simplemente no sentirse culpable;¿Como haría eso cuando duerme en la misma cama, pasa el tiempo, cocinan juntos y viven relativamente bien juntos?
Su mirada poso a su marido el cual lo tenía abrazado, el rostro de este sobre su cuello, escuchando su suave respiración, tan tranquilo, aveces sentía el temblar de sus manos cuando no había ningún minucioso movimiento; ¿Como pudo encariñarse tan rápido?
¿Y si no lo hacía? ¿Quien lo haría? ¿Que podría pasar?
Sintió como sus ojos comenzar a humedecer, si no cumplía podría lastimar a ese desconocido niño ucraniano, la esperanza en sus ojos sobre una vida mejor, mordió su labio inferior; ¿Que pasaría con Federación y Rusia?
Estarían completamente solos, no quería darles la misma infancia que tuvo; ¿Ellos podrán llevar la muerte de su únicas familias?
No, no, talvez tenían algún familiar lejano, su madre Sirveria hay vive, talvez ella podría con padecer se, ¿Verdad?
La mano sobre su mejilla lo hizo mirar hacia abajo, notando el ojo dorado mirando fijamente, notado como este se movió lentamente y las gotas saladas defiende sobre su rostro.
——¿Te duele algo?
——No....solo, solo recordé algo...
——¿Quieres hablar de ello?
Bolcheviques se movió con calma, sentadose a un lado, dejando al contrario igualmente acomodarse de mejor manera entre las suaves hamohadas, las grandes manos posaron sobre el rostro limpiando con calma, acariciando al compás, acercándose y plantando un beso en las mejillas respectivamente.
——Mataron a mi padre cuando era pequeño, mi abuelo trato de cuidarnos, pero siempre acaba teniendo discusiones con mi hermano, decidí abandonar a mi abuelo e perguir a mi hermano, el necesitaba ayuda, mucha ayuda, y yo, yo necesita a alguien, compañia, asta día de hoy no superó su muerte.... -murmullo, escondió su rostro entre sus manos sintiendo la culpa pasar sobre su garganta.
El eslavo escucho en silencio, mirando a detalle al contrario, tomando las manos de este para verle la caradejando que esas delgadas manos se Posen sobre su ojo arrancado.