Wedding será publicada de nuevo por la que la escribió pronto.
Así que tendremos nueva historia pero esta también será de Altagracia y Navarrete tengan paciencia no tengo idea de como fluirá la historia pero espero les guste
No se ataquen por favor...
No se en que momento nos quedamos profundamente dormidos, ni sentí en que momento José Luis se salió de la cama ya que cuando desperté no estaba a mi lado así que decido tomar una ducha cuando salgo lo veo sentado jugando con una caja que al parecer es de un anillo de compromiso - Buenos días, cuando desperté ya no estabas - digo intentando amenizar el ambiente - ¿Que es eso que tienes? - pregunto por fin
Dejo de jugar con la caja y lo abro - Es tu anillo de compromiso, lo tienes que usar por que hoy anunciaremos nuestro compromiso públicamente
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José Luis anoche... intento hablar pero el se adelanta
Hablemos de eso en otro momento si - saco el anillo de la caja - Se que no es el lugar y me hubiera gustado dártelo en otro momento... Pero es hora de afrontar lo que causamos - me mira - Bueno lo que cause
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Acabas de decir algo muy cierto tu causaste todo este alboroto y es momento de arreglarlo - tomo el anillo mirándolo y es una pieza hermosa - Pero también podemos acabar con esta farsa... - intento regresárselo pero el lo toma y me lo pone
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Es momento de dejar de pensar en lo que va a pasar Altagracia - dice José Luis mientras ajusta el anillo en mi dedo, su mirada fija en el brillo del metal, evitando encontrarse con la mía
Mi corazón late con fuerza, no sé si por la cercanía o por las implicaciones de lo que está ocurriendo. La farsa, como él la llama, nunca tuvo intenciones de llegar tan lejos. Pero ahora, con ese anillo en mi dedo, se siente más real de lo que me gustaría admitir.
¿Y qué se supone que significa esto, José Luis? - pregunto finalmente, obligándome a no apartar la mirada. Su rostro sigue siendo un enigma, una mezcla de determinación y algo que no puedo descifrar.
Significa que vamos a seguir con esto hasta el final - responde, como si fuera la cosa más obvia del mundo - Hasta que el trato con Thrigve se cumpla. Después de eso... - Hace una pausa, como si estuviera eligiendo cuidadosamente sus palabras - Después de eso, veremos qué sigue.
¿Veremos qué sigue? - repito, incrédula - ¿No te das cuenta de lo complicado que se está volviendo esto? No es solo un juego, José Luis. Las personas están empezando a creer que realmente... - Me detengo antes de terminar la frase, porque incluso pensar en ello me hace sentir vulnerable.
Él finalmente me mira, y su expresión cambia. Hay algo nuevo en sus ojos, algo que no había visto antes.
¿Qué están creyendo, Altagracia? - pregunta con suavidad, dando un paso hacia mí - ¿Qué nosotros... somos algo más?
El silencio que sigue es abrumador. Mi mente corre en mil direcciones, buscando una respuesta que no lo delate todo, pero también que no sea una mentira descarada.
Yo solo digo que esto es peligroso - murmuro finalmente, rompiendo el contacto visual - No para mí, sino para ti. Si Thrigve se da cuenta de que esto es solo una farsa, no solo perderemos el trato. Tú perderás todo.
Él se ríe, pero es un sonido seco, sin alegría.
¿Crees que no lo sé? - dice, negando con la cabeza - Por eso estamos haciendo esto bien, Altagracia. No hay espacio para errores. Ahora, arréglate. El anuncio es en una hora, y quiero que todo salga perfecto.
Me quedo ahí, inmóvil, mientras él se dirige a la puerta y la abre. Pero antes de salir, se detiene y me lanza una última mirada.
Y, Altagracia... no olvides sonreír. Hoy, más que nunca, necesitas convencerlos de que somos la pareja perfecta.
La puerta se cierra detrás de él, dejándome sola en la habitación. Miro mi reflejo en el espejo, el anillo brillando en mi dedo como una burla cruel. La pareja perfecta. Claro, como si eso fuera posible.
Pero si hay algo que he aprendido con José Luis, es que en este juego, la única forma de sobrevivir es fingir hasta el final. Así que sonrío, aunque por dentro sienta que estoy a punto de romperme.