Capitulo 56

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La pareja de empresarios llega a la que ahora es su casa de casados. El chofer abre la puerta del auto y José Luis le extiende la mano a Altagracia, quien baja con elegancia, pero con el ceño ligeramente fruncido.

¿Qué piensas sobre el nuevo contrato? - le pregunta el moreno, mientras ingresan a la casa.

Ella no responde de inmediato. Se quita los lentes oscuros y se toca la barbilla, pensativa.

Me intriga demasiado ese contrato - dice con voz baja - Hay algo que no me cuadra. Pero... es un muy buen contrato.

- ¿Crees que alguien lo haya preparado como trampa?

No lo sé... pero después de todo lo que hemos vivido, no quiero confiarme tan fácil - dice, caminando hacia la entrada con paso firme - El contrato parece perfecto. Demasiado perfecto.

A mi también me parece un contrato demasiado generoso y que podría traernos millones - dice siguiendolo - Pero también me trae muy mala espina, no se, hay algo o alguien detrás de esto que probablemente nos quiera ver destruidos 

¿Y si usamos otra firma? - dice el moreno, cerrando la puerta tras ellos.

Altagracia se detiene en seco, lo mira por encima del hombro - ¿Te refieres a que firmemos el contrato... pero con una empresa fachada?

José Luis asiente, bajando la voz mientras se acerca - Exacto. Creamos una subsidiaria con otro nombre, firmamos desde ahí, y observamos qué pasa. Si esto es una trampa, no nos afectará directamente. Y si no, pues ya tendremos control completo antes de que nadie lo note.

Altagracia lo piensa unos segundos. Luego asiente lentamente - Hazlo. Pero hazlo rápido y en secreto. Que nadie, absolutamente nadie, sepa que esa empresa es nuestra. Ni siquiera Genaro.

José Luis le toma la mano y le deja un beso en los dedos - Esta vez no nos van a agarrar desprevenidos.

Oficinas de Navarrete Constructora 

Mientras tanto, en una oficina abandonada del piso 16, Genaro y dos guardias de seguridad irrumpen con linternas. Las luces parpadean. El lugar huele a humedad y papel viejo... pero hay una laptop encendida.

¿Quién demonios ha estado aquí? - murmura Genaro.

Uno de los guardias revisa una esquina y grita - ¡Jefe, aquí hay algo!

Sobre una mesa hay una caja fuerte abierta, con documentos esparcidos. Pero lo más inquietante está en la pared: una serie de fotos pegadas con tachones, hilos rojos... un tablero de conspiración.

En el centro de todas las fotos, una imagen reciente de José Luis y Altagracia abrazados en la conferencia de prensa. Encima, en tinta roja: "Lo perderán todo. Como yo."

Esto no es solo una trampa... esto es venganza - dice Genaro, mientras saca su celular para llamar a José Luis.

Residencia Navarrete

José Luis responde la llamada en altavoz. La voz de Genaro suena tensa - Jefe... no sé cómo decirle esto, pero en el piso 16 hay evidencia de alguien operando desde hace semanas. Fotos de ustedes, registros de llamadas, movimientos bancarios... y una nota que parece escrita por alguien que los quiere ver destruidos 

José Luis y Altagracia se miran. El silencio es absoluto - No puede ser - susurra ella -  Otra vez nos están amenazando

José Luis se pone de pie con furia - Mañana a primera hora quiero vigilancia privada reforzada en todos nuestros activos. Vamos a averiguar quien es el que esta detrás de todo esto, y esta vez, no habrá segundas oportunidades.

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