Capítulo 41

147 14 3
                                        

Observo a Altagracia salir de la oficina. Sé que no me obedece por sumisión, sino por algo más, algo que no puedo descifrar del todo. Pero eso no me preocupa. De una forma u otra, siempre consigo lo que quiero.

Genaro entra al despacho poco después, su rostro impasible - Patrón, ¿quiere que vigile la reunión entre la señora y Thrigve?

No hace falta - respondo, apoyándome en el escritorio - Quiero que enfoques tu atención en Thrigve. Quiero saber hasta qué punto está dispuesto a llegar.

Genaro asiente, pero su expresión cambia apenas un poco, lo suficiente para que note cierta incomodidad -¿Algo más, patrón?

- Sí. Asegúrate de que ese policía siga siendo un recuerdo, no un problema.

Con Altagracia

Encuentro a Thrigve en su oficina unas horas después. Su secretaria, tras mucho insistir, me deja pasar. Él está sentado detrás de su enorme escritorio, con una sonrisa que no me agrada en lo más mínimo.

Altagracia, qué sorpresa - dice mientras se recuesta en su silla, claramente disfrutando de la situación.

Navarrete quiere que vengas a nuestra boda por la iglesia - respondo sin rodeos, aunque suavizo mi tono para que parezca más una invitación que una orden.

Él ríe, esa risa amarga que ya he aprendido a detestar - ¿Y tú qué opinas de esta... "unión"? - pregunta, ignorando mi invitación.

- Mi opinión no importa. Pero sí creo que tu presencia es importante para Navarrete. Y para ti también, considerando lo que sabes.

Thrigve levanta una ceja, su interés claramente captado. - ¿Y qué es lo que crees que sé?

Me acerco unos pasos, apoyándome ligeramente en su escritorio, acercándome lo suficiente como para que entienda que no estoy jugando - Mencionaste al policía, y sé que eso puede ponerme en peligro tanto como a él. Así que, Thrigve, te aconsejo que tengas cuidado con lo que dices y con quién lo dices.

Él me observa en silencio durante un momento, evaluándome - Interesante, Altagracia. Muy interesante. Iré a esa boda, pero no por Navarrete. Iré por ti.

Su respuesta me provoca una mezcla de inquietud y satisfacción. Si Thrigve quiere jugar, entonces jugaré también, pero en mis términos.

Con Thrigve

Cuando Altagracia se marcha, me quedo mirando la puerta por unos minutos, pensando en lo que acaba de pasar. Esa mujer no es como Navarrete. Es más peligrosa, más calculadora. Pero también es mi oportunidad de desequilibrarlo.

Con Navarrete

Altagracia regresa a mi oficina azotando la puerta al entrar - ¿Todo bien, querida? - dice en tono sarcástico

No es necesario que empieces con tu sarcasmo Navarrete - me paro enfrente de el- Ya esta la invitación a Thrigve, dijo que si iría pero que no lo hacia por ti - deja de hacer lo que hacia y me mira fijamente

Se que me esta provocando - Entonces por que lo haría? - me levanto de mi escritorio y camino hacia donde esta ella

Me encanta hacerlo enojar y mas cuando se trata de ponerle celoso - Me dijo que lo haría por mi - su rostro cambia completamente - Y claro que confirme lo que tu dijiste hace rato, el esta demasiado interesado en mi y no solo como socia si no como...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Me encanta hacerlo enojar y mas cuando se trata de ponerle celoso - Me dijo que lo haría por mi - su rostro cambia completamente - Y claro que confirme lo que tu dijiste hace rato, el esta demasiado interesado en mi y no solo como socia si no como mujer - esto en cualquier momento se saldría de control

Camino hacia ella - Claro Altagracia eres una mujer deseable - llego y la miro de los pies a la cabeza - Pero escúchame muy bien - la tomo bruscamente de la cintura - Mañana serás completamente mi mujer y serás completamente mía

Camino hacia ella - Claro Altagracia eres una mujer deseable - llego y la miro de los pies a la cabeza - Pero escúchame muy bien - la tomo bruscamente de la cintura - Mañana serás completamente mi mujer y serás completamente mía

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

De mi sale una carcajada - A ti no te queda claro verdad José Luis - rozo mis labios con los de el - Yo no le pertenezco a nadie, metetelo bien en la cabeza

Suspiro - A la que no le esta quedando claro es a ti mi amor - dejo un corto beso en sus labios

La tensión en la habitación es tan densa que parece ocupar cada rincón. Sus palabras reverberan en mi mente, pero no soy de las que se intimidan. Lo miro directamente a los ojos, sin parpadear, permitiéndome una sonrisa apenas perceptible.

¿Mi amor? - repito con una burla que sé que lo enerva - Ese tono posesivo no te queda, Navarrete.

Intento apartarme de su agarre, pero su mano en mi cintura se aferra más fuerte. Se inclina hacia mí, hasta que nuestros rostros están a centímetros de distancia.

No tienes idea de lo que me queda o no - dice con voz baja y peligrosa, sus ojos clavándose en los míos - Pero te aseguro algo, Altagracia: conmigo no juegas.

¿Y tú crees que esto es un juego? - susurro, ahora con una sonrisa cargada de desafío. Acerco mis labios aún más a los suyos, apenas rozándolos de nuevo - Porque si lo es, te aseguro que lo ganaré.

Logro zafarme de su agarre con un movimiento brusco y doy un par de pasos hacia la puerta. Me detengo antes de salir, girando ligeramente para mirarlo por encima del hombro.

Ah, por cierto, Navarrete - digo, con un tono casual que sé que lo enfurecerá aún más - Thrigve no solo irá a la boda. Me pidió que le guarde un baile.

Puedo sentir la furia contenida en su mirada mientras cierro la puerta tras de mí, pero eso es justo lo que quería, Provocarlo, Desestabilizarlo, Porque si hay algo que he aprendido con los años es que, cuando un hombre como Navarrete pierde el control, siempre deja expuestas sus debilidades. Y en esta guerra de egos, la paciencia es mi mejor aliada.

Con Navarrete

El sonido de la puerta cerrándose resuena como un disparo en mi cabeza. Caminar hasta mi escritorio y no destrozar algo requiere un esfuerzo que apenas logro controlar. Ella me está desafiando, y peor aún, lo está disfrutando - Esto apenas empieza y ya es todo un dolor de cabeza

Con Altagracia

Recorro el pasillo hacia mi habitación, intentando calmar el torbellino de emociones que Navarrete siempre logra despertar en mí. Pero no puedo permitirme perder la concentración. Thrigve es peligroso, sí, pero lo es porque sabe demasiado. Y Navarrete... él es un arma de doble filo - Esto apenas esta por iniciar y ya quiere tomar el control pero conmigo se equivocó el no puede tener el control de mi vida, no puede

Zona de riesgoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora