Wedding será publicada de nuevo por la que la escribió pronto.
Así que tendremos nueva historia pero esta también será de Altagracia y Navarrete tengan paciencia no tengo idea de como fluirá la historia pero espero les guste
No se ataquen por favor...
Doña ¿Ustedes se encuentran vinculados con la desaparición del policía Leon Contreras? - pregunta otro
Me detuve un momento, manteniendo la mirada firme. Sabía que esta pregunta vendría, pero no por eso era más fácil responderla.
- Como ustedes saben el agente Contreras estuvo aquí hace unas semanas por motivos relacionados con la investigación de un caso que involucra a la empresa. Su desaparición es un asunto grave y preocupante, pero quiero dejar algo muy claro: ni yo ni mi empresa tenemos ninguna vinculación con lo sucedido.
Un murmullo recorrió la sala, y podía sentir cómo los periodistas intercambiaban miradas intrigadas.
¿Entonces por qué no se le vio salir de su oficina el día que desapareció? - intervino otro, apuntándome con su grabadora.
Mi pulso se aceleró, pero mantuve la calma en el exterior.
- El agente Contreras se reunió conmigo y con el señor Navarrete como parte de su labor investigativa. No fue la única persona con la que habló ese día, y después de esa reunión, yo no tuve más contacto con él. Entiendo que haya dudas y especulaciones, pero prefiero dejar ese tema en manos de las autoridades.
El murmullo se intensificó, y alguien más levantó la mano.
- Doña, si no tienen relación con la desaparición, ¿por qué hay rumores de que documentos confidenciales de la empresa podrían estar implicados en el caso?
La sala quedó en silencio nuevamente, esperando mi respuesta. Felina, quien estaba de pie cerca del fondo de la sala, me miraba con preocupación.
Esos rumores son completamente infundados - dije, con una firmeza que esperaba fuera convincente - Esta empresa opera con total transparencia, y cualquier insinuación que sugiera lo contrario será respondida con hechos y no con especulaciones.
Un periodista de la primera fila levantó la mano y habló antes de que pudiera continuar - ¿Entonces no teme que esta investigación pueda afectar la reputación de su empresa?
Sonreí, aunque la pregunta tenía la intención de desestabilizarme - Confío plenamente en que la verdad saldrá a la luz. Mientras tanto, seguiremos trabajando con la misma dedicación y profesionalismo que siempre nos ha caracterizado.
Hubo una breve pausa, y decidí que era momento de retomar el control.
Ahora, si no hay más preguntas relacionadas con la empresa, abordaré el tema que todos esperan - dije, dejando caer las palabras con deliberada lentitud - Mi relación con el señor Navarrete.
Las cámaras se enfocaron en mí, los flashes iluminaban mi rostro. Sentí cómo mi garganta se tensaba, pero no podía darme el lujo de dudar.
Antes con Navarrete
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Dan las 6 a.m. y yo no había dormido, pensé y pensé en todo lo que había pasado hace dos semanas y en la charla que tuve con Altagracia ayer. No podía sacarme de la cabeza sus palabras, cada una había quedado grabada en mi mente como si las hubiera escuchado en bucle durante toda la noche.
"Mañana daré el comunicado de que tu y yo ya no nos vamos a casar"
Genaro entra - Patrón, la Doña ya casi va a dar el comunicado de su separación anoche me dijo que le recordara - dice el guarura - Patrón, ya deje de tomar
Miré el vaso medio vacío que tenía entre las manos y lo dejé sobre la mesa de centro con un golpe seco. El ruido retumbó en la habitación silenciosa, tan vacía como me sentía yo por dentro.
¿Y si no quiero que lo dé? - murmuré, más para mí que para Genaro, aunque él me escuchó.
El guarura me observó de reojo, incómodo. No era alguien que se metiera en mis asuntos, pero llevaba años a mi lado y sabía cuándo algo estaba mal.
Patrón, la decisión ya está tomada. Usted no gana nada con ponerse así - dijo con tono firme, pero con un deje de respeto.
Respiré hondo y me pasé la mano por el rostro, sintiendo cómo la barba crecida raspaba mis dedos. Tenía razón, pero eso no significaba que pudiera aceptarlo. No después de todo lo que había pasado entre Altagracia y yo. Ella siempre había sido el tipo de mujer que no retrocedía, que nunca mostraba debilidad, y quizás por eso me estaba costando tanto aceptar su decisión.
"Mañana daré el comunicado de que tú y yo ya no nos vamos a casar".
Me puse de pie y Genaro dio un paso atrás, como si temiera que fuera a perder el control. Me conocía bien. Había visto cómo reaccionaba cuando las cosas no salían como yo quería, pero esta vez no se trataba de una transacción, de un negocio o de algún enemigo. Esta vez voy hacer las cosas como yo quiera, esta vez Altagracia no se va a salir con la suya
Vístete, Genaro - le ordené, con voz ronca. - Nos vamos al evento.
¿Patrón? - preguntó, sorprendido - ¿Está seguro? La Doña no lo quiere ver ahí.
No me importa lo que ella quiera. Yo necesito hablar con ella antes de que abra la boca frente a los periodistas - respondí, encendiendo un cigarrillo y exhalando el humo con lentitud.
Genaro asintió, aunque no parecía convencido. Me puse una camisa limpia y el saco que tenía colgado desde hace días. La imagen en el espejo me devolvió un hombre que apenas reconocía: cansado, derrotado, pero con los ojos encendidos por una última chispa de orgullo.
Las cosas ahora serán a mi manera, Altagracia - dije para mí mismo.
Genaro abrió la puerta y salimos al amanecer, con el aire frío golpeando mi cara. Sabía que me estaba arriesgando, que esto podría ser un espectáculo público que me hundiría aún más, pero no podía dejar que todo terminara sin pelear. No cuando todavía la amaba...
Y aunque ella no lo dijera en voz alta, yo sabía que en el fondo, Altagracia aún sentía algo por mí...