Capitulo 49

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Entro al closet donde Altagracia se esta vistiendo y la noto rara - Que pasa? 

Lo miro y regreso mi mirada al celular - No... no es nada 

Me acerco a escoger algo de ropa - Pues tu cara no decía lo mismo hace unos segundos - digo tomando unos bóxers 

No es nada Navarrete déjame en paz - intento salir del armario pero me detiene - Suéltame 

Recuerda que somos un matrimonio Altagracia, tus problemas son los míos - dejo un beso en su mejilla 

Ella suspira con frustración, pero su cuerpo se tensa. Sé que algo la perturba, y no pienso dejarlo pasar.

Dame el celular - ordeno con suavidad, pero ella lo aferra con más fuerza.

- No tienes derecho a revisar mi vida, Navarrete.

- No necesito revisar nada, solo dime qué te preocupa.

Altagracia titubea, mordiéndose el labio. Finalmente, cierra los ojos un instante y extiende el teléfono hacia mí. En la pantalla, un mensaje anónimo brilla con una advertencia escalofriante:

"Cuidado, Altagracia. Alguien muy cercano a ti quiere verte muerta."

El aire en el closet se vuelve denso. Aprieto la mandíbula, sintiendo una furia fría recorrerme.

¿Quién te envió esto? - pregunto con voz baja, contenida.

No lo sé - susurra ella.

Mi mirada se endurece. No pienso permitir que nadie le haga daño. Si alguien la quiere muerta, primero tendrá que enfrentarse a mí, tomo mi teléfono llamando a Genaro 

Lo veo molesto y coge su teléfono llamando a no se quien - Que vas a hacer Navarrete - intento detenerlo pero es en vano 

Genaro - sin esperar respuesta digo - Necesito que monitores el teléfono de Altagracia desde hoy y quiero que rastrees un mensaje que le acaban de mandar 

Esta bien señor - dice del otro lado de la linea - Patrón, el señor Thrigve...

No me interesa en este momento - termino la llamada - Si vuelven a molestarte quiero que me lo digas de inmediato 

Altagracia me observa en silencio, su expresión es una mezcla de orgullo y enojo. Sé que odia que tome el control de la situación, pero esto ya no es un juego. Alguien la quiere muerta, y yo haré lo que sea necesario para impedirlo.

No soy una niña indefensa, Navarrete - su voz es firme, desafiante.

Lo sé - digo acercándome a ella, deslizando una mano por su cintura - Pero también sé que no voy a perderte.

Altagracia sostiene mi mirada por un momento y luego desvía la vista. Sé que no le gusta admitirlo, pero en el fondo sabe que me necesita tanto como yo la necesito a ella.

Vamos a descubrir quién está detrás de esto - susurro -  y cuando lo haga, se arrepentirá de haberse metido contigo.

Nunca había visto de esa manera a José Luis y menor protegiéndome así como lo esta haciendo - Esta bien Navarrete pero recuerda que también se cuidarme sola 

Lo se Altagracia pero quiero que todo el mundo sepa que con mi mujer nadie se mete - quito el mechón que tenia en su cara 

Al ver los ojos de Navarrete decir eso, sus ojos eran oscuros pero no de deseo si no del coraje y defenderme  como lo hace me deshace - Eh... 

Tengo planes para hoy - la interrumpo - Arreglate, vamos a comer - tomo su mano - Quiero que todos nos vean enamorados, como los recién casados que somos 

Zona de riesgoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora