Wedding será publicada de nuevo por la que la escribió pronto.
Así que tendremos nueva historia pero esta también será de Altagracia y Navarrete tengan paciencia no tengo idea de como fluirá la historia pero espero les guste
No se ataquen por favor...
El trayecto hasta la iglesia transcurre en silencio. Afuera, la ciudad sigue su curso sin saber que dentro de esa limosina viaja una mujer que se siente como una prisionera camino a su sentencia.
Cuando las puertas del vehículo se abren frente a la catedral, un murmullo expectante la recibe. Altagracia baja con la elegancia de una mujer que ha sido criada para aparentar. Frente a ella, la alfombra roja se extiende como un sendero directo al altar... y a José Luis.
Su corazón late con fuerza cuando cruza las puertas de la iglesia. La música empieza a sonar, las miradas la recorren y, al fondo, él la espera con esa sonrisa triunfal que tanto detesta.
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Pero Altagracia también sabe jugar este juego. Levanta el mentón, respira hondo y avanza con la seguridad de una reina. Si José Luis cree que la tiene dominada, está muy equivocado.
Si él quiere una esposa... tendrá una, pero en sus propios términos.
Al llegar al altar, José Luis extiende la mano y ella la toma con la misma frialdad con la que sostendría la de un extraño - Llego, señora Navarrete - Murmura él, con una sonrisa arrogante
Tenia otra opción - Responde ella, sin molestarse en suavizar su tono
El sacerdote comienza la ceremonia, pero Altagracia apenas escucha. Su mente está en otro lado, en todo lo que está perdiendo, en lo que pudo haber sido su vida si hubiera tomado otras decisiones. Pero esas son fantasías inútiles. Lo único que le queda ahora es jugar bien sus cartas.
Altagracia Sandoval, ¿aceptas por esposo a José Luis Navarrete? - pregunta el sacerdote.
El silencio pesa. La iglesia entera contiende la respiración. José Luis le aprieta la mano con sutileza, como si la retara a hacer una locura.
Altagracia sonríe, pero sus ojos no reflejan felicidad, sino determinación - Sí, acepto.
Y en ese momento, con esas dos palabras, Altagracia no solo acepta un matrimonio, sino una guerra silenciosa. Porque si José Luis cree que la ha ganado, aún no conoce de lo que ella es capaz.
José Luis Navarrete, ¿aceptas como esposa a Altagracia Sandoval? - pregunta el sacerdote ahora al moreno
Miro con cierto ego a la rubia haciendo saber que ya no había vuelta atrás - Acepto - dice en entono que se podría confundir con burla y ella solo rueda sus ojos
En seguida el sacerdote menciona la frase famosa "Si alguien tiene alguna razón por la cual esta pareja no deba ser unida en santo matrimonio, que hable ahora o calle para siempre" cuando termina de decirla aparece a quien tanto esperaba José Luis
Carraspea y hace que todos lo miren - Que paso gente si yo no soy el que se casa - dice Thrigve - Pero quien no quisiera casarse son esa radiante mujer - dice apuntándome - O no socio - dice lo ultimo en tono de provocación