Capítulo 59.
Salgo de mi clase de anatomía frotándome el cuello, joder, que dolor. La noche anterior apenas si pude dormir. Me había despertado al rodar en mis sueños, dándome cuenta que Holder no estaba en la cama. El espacio se sentía frío.
Se me hizo imposible volver a dormirme después de eso. Cada dos por tres miraba la hora en la pantalla del móvil con la esperanza que ésta hubiera transcurrido más rápido; rogando internamente encontrarme con un mensaje de su parte. Mayor era mi decepción al ver mi bandeja de mensajes vacía.
Las horas transcurrían y mi inquietud iba creciendo ante la ausencia de Holder. Una parte de mi, sabía que algo no encajaba. La otra parte, sólo sentía un sabor amargo. ¿Así se percibía la ansiedad?.
Eran las cuatro menos cincuenta cuando oí la puerta crujir y deslizarse a pasos sigilosos. Y supe que había regresado. Fingí estar dormida y acompasar mi respiración de manera uniforme a cuando dormía. Holder podía saber cuando estaba despierta. Parecía que podía leer mi mente.
Se desnudó metiéndose bajo las sábanas con cuidado y atrayendo mi cuerpo a el de él. Me abrazo en la oscuridad, suspirando contra mi pelo. Intenté relajarme lo más posible, cerrando mis ojos y haciendo todo lo posible para no darme la vuelta y preguntarle dónde estaba.
Alice y Leticia se unen a mi, como si me hubieran estado esperando a que saliera para abordarme. Había estado evitándolas la mayor parte del tiempo, hasta ahora.
Mierda...
Los ojos acusadores de mi amiga me miran fijamente, llenos de reproches. Reprimo una mueca.
-Tessa, ¿dónde te has metido que no respondes al móvil? Te he estado llamando un montón de veces. - Alice me acribilla a preguntas.
Había estado ignorando las llamadas de Alice, así como las de mi padre, seguro Anna le ha ido con el chisme.
Necesitaba tiempo para ordenar mi cabeza. Estos últimos días han sido agobiantes.
-Perdonen, chicas, sólo necesito un poco de tiempo.
-¿Tiempo para...?
-Alice... - interviene Leticia. - Creo que no es el momento.
-Y entonces, ¿cuándo? Ignora mis llamadas y apenas si podemos hablar. Pasas totalmente de mi, ¿acaso no somos amigas?. - espeta con el ceño fruncido. - Entiendo que ésta situación te parezca una mierda, pero deberías de dejar de ser una perra egoísta y ver quienes se preocupaban por ti realmente. Nosotras tampoco hemos pasado una semana de rositas, nuestros padres son una mierda y actúan como mierda. Pero, ¿eso a ti no te importa, cierto?.
Una parte de mi se siente aún avergonzada por lo sucedido, y la otra parte, agobiada. Quizás Alice, se sienta herida al no pensar en ella como una verdadera amiga.
Pienso una y otra vez que puedo decir sin que suene mal.
-Alice, créeme que no intento ser una perra contigo. Tengo muchas cosas en mi cabeza. Lamento mucho si soy una pésima amiga en este momento...
-No, no te atrevas a disculparte por cosas que ni sientes. - me corta, luciendo molesta.
Me siento avergonzada. He estado tan encerrada en mi misma que no vi más allá de mis problemas. Y quizás, Alice tenga razón. Sólo soy una egoísta.
-Sólo, quiero estar un tiempo a solas, para aclarar mi cabeza y no sentirme como el ser más repugnante del mundo, ¿crees que puedas entenderlo?.
Asiente, luciendo herida y mi maltrecho corazón se siente mal por el giro desagradable que tomó la conversación. Da media vuelta y se marcha, sin esperar a su hermana.
ESTÁS LEYENDO
Something
Ficção AdolescenteEsta historia relata el amor de dos jóvenes de mundos diferentes. Holder es un jóven que ha tenido que pasar por una situación tormentosa en su vida y eso lo ha marcado en un rebelde violento y frío que no quiere ver lo qué pasa a su alrededor. Se...
