Capítulo 58.

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Capítulo 58.

Los días siguientes fueron un completo horror. Apenas si cruzábamos palabra alguna mientras comíamos y el ambiente era sofocante.

Evitaba a Holder la mayoría del tiempo en que permanecía en casa. Salía a caminar por la playa, despejando mi mente al sentir la arena en las plantas de mis pies, suspirando de puro alivio cuando el aire puro golpeaba mi rostro; libre de tensión. El peso extra en mis hombros desaparece al no tener la presencia de Holder a mi alrededor. Cuando no estaba caminando en la playa, me centraba en estudiar para los exámenes finales. Ignoraba su presencia por completo.

Por las noches me resultaba difícil tenerlo cerca. Y no era porque su presencia me resultara repugnante; todo lo contrario. Chispas saltaban a través de nosotros, incluso si no nos tocábamos. Eran chispas de alto voltaje. Mi corazón latía en mis oídos al tenerlo de espaldas, su cuerpo a escasos centímetros.

Era doloroso tenerlo tan cerca pero a la vez tan lejos. Una pared invisible se había alzado entre nosotros y esta vez no sería yo quien la iba a derribar.

Me costaba un montón dormir por la noche. Me quedaba despierta hasta altas horas de la madrugada, incapaz de conciliar el sueño.

Eran las menos siete de la noche y estábamos cenando en silencio. De vez en cuando lo miraba por encima de mis pestañas. Un puño descansaba al lado del plato mientras el tenedor estaba suspendido en el aire. La rigidez de su mandíbula al masticar sólo significaba algo: Había sucedido algo.

Minutos después, habla.

-Hace unos días me ha llegado esto. - saca un papel arrugado de los bolsillos de sus pantalones deportivos. Lo desliza por la mesa hacia mi.

Lo tomo y lo abro. Ha medida que leo frunzo el ceño. Hemos cido citados por la corte, debido a la pelea de Eric con Holder.

-Se te menciona como testigo. El juez necesita tu versión de lo ocurrido esa noche para que el hijo de puta pueda proceder con la demanda. - explica con voz aparentemente tranquila para quienes no lo conocen, pero para mí, está destilando odio.

-Decir, ¿qué, exactamente?.

Le da un sorbo a la bebida de coca cola.

-Tu admirador estrella fue el que inició todo esa noche. Tal vez si no hubiera metido las narices donde no lo llaman, no hubiera terminado en el hospital.

Frunzo el ceño.

-Tal vez si no lo hubieras provocado probablemente no tendríamos una cita con el juez. - replico de manera cortante, recordando que él fue el que incito a la violencia con Eric.

Holder entrecierra los ojos.

-¿Lo estás defendiendo?. - me acusa con acidez, mirándome fijamente.

-No. Pero estoy cabreada por el hecho de que debo mentir para salvar tu culo. Otra vez.

Hago énfasis en lo último. Recordando cuantas veces le salve el trasero para que nuestros padres no se dieran cuenta. Me levanto hecha una furia, dejándolo solo y yendo hacia nuestro dormitorio. Últimamente se había convertido en mi refugio en los momentos de tempestad.

El juicio sería en dos días. No estaba preparada. Sé que ambos tuvieron la culpa en irse a los puños como unos salvajes.

Le envío a Alice rápidamente un mensaje mientras me siento al borde de la cama.

Alice: ¡Joder! Vaya chivato nos salió Eric. Pues, guapa, no queda de otra más más sujetarte las bragas para que no se te caigan, porque es más que claro que vas a apoyar a tu hombre. Eric no irá por las ramas esta vez.

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