Capítulo 56: cita perfecta

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-¡¿No te arrepientes de nada?!, ¡Eres un idiota!- le grite a todo pulmón.

Comencé a perseguirlo por todo el lugar, Optimus nos miro escéptico. Logré alcanzar a Imhotep y lo tumbe al peño lago que estaba fuera del castillo egipcio.
Optimus no aguanto más y soltó una carcajada mirando la escena.

-eres divertida humana...- exclamó este aún entre risas.

Imhotep salió a la superficie y escupió agua.

-si muy divertido Optimus.- le soltó enojado.

Mi mirada se centro en Optimus nuevamente, mi mirada llena de furia y enojo.

-¿Mucha risa no?, ¡IDIOTA!- Le grite con furica.

Optimus dejo de reírse y me miró sorprendido por mi enojo.

-¿Y ese enojo?, ¿Te bese no?, ¿No estás feliz?

Le mire con indiferencia y me gire molesta.

-tarado.- comenté simplemente y comencé a alejarme del lugar.

-espera no te vayas...- dijo este intentando detenerme,
pero ni siquiera me iré a mirarlo.

Me aleje del castillo y este Imhotep salió del estanque.

-¿Que dije?, ¿Porque se enojo?

Imhotep comenzó a exprimirse la ropa.

-de verdad que no la conoces.

Más tarde, en mi casa:

Estaba leyendo el libro en la sala de mi casa, totalmente despreocupada, mi padre y su esposa habían salido de compras, mi tía estaba dormida y Carolina seguía en Egipto con Imhotep, por fin estaba teniendo paz y tranquilidad de Optimus y de Imhotep.
Todo era paz y tranquilidad hasta que tocaron la puerta, suspiré al ver a Bumblebee a fuera, solo duró dos horas mi paz y tranquilidad antes de que vinieran tras de mi.

Me levanté y abrí la puerta, un chico de cabello azul oscuro, alto y muy guapo, demasiado guapo, estaba en mi puerta.

-tenemos que hablar.- comento este con la voz sería.

Me quedé desconcertada, yo conocía esa voz a la perfección.

-¿Optimus?- dije confundida.

-si soy yo. Cómo te dije tenemos que hablar, te fuiste de la nada.

Me quedo completamente en shock, ¡¿Era Optimus?!, si era el... ¡¿Porque era un humano?!

-¿De verdad eres tú?- le pregunté escéptica.

-claro que soy yo, ¿Quien más sería si no?

Salí de mi estado de shock y comencé a enojarme nuevamente.

-¡Y todavía tienes la poca vergüenza de venir a mi casa y preguntarme Por qué me largué!- le solté enojada.- ¡Me tiraste al estanque que te comportaste como un niño de tres años!

Este rodó los ojos y se acomodó el cabello, lo tenía muy largo y muy hermoso.

-¿Lo siento okey?, no supe que hacer cuando Imhotep se acerco.

-¿Y tirarme al estanque fue lo mejor que se te ocurrió?

Este asintió algo apenado, suspiré, enserio que si era un idiota.

-bueno te saque de ese hechizo de sueño en el que te metió Imhotep, ¿Estamos bien no?

Me cruce de brazos.

-eso no cambia nada.- le dije con los ojos entrecerrados.

Este recargo en el marco de la puerta.

-¿Porque eres tan difícil?, Nefertari no era...- este se cayó al instante al ver mi cara.

LA PROFECIAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora