Carl
Mientras caminaba junto a los demás, observaba a las personas del Reino entrenando. Niños y adultos, todos con un propósito, todos luchando por ser más fuertes. Me sentía un poco fuera de lugar, pero al mismo tiempo, había algo reconfortante en ver a la gente unida, esforzándose por mejorar.
Richard se detuvo y se volvió hacia mi papá, señalando a los entrenadores.
-Esta es la vida aquí -dijo, con un tono de orgullo en su voz.
El Rey Ezekiel, que caminaba a nuestro lado, asintió.
-Cada día, pero vino con un precio -agregó, su mirada fija en el horizonte.
Mis ojos se posaron en dos niñas que estaban practicando con arcos, sus rostros concentrados y decididos. Era inspirador ver a la próxima generación preparándose para enfrentar un mundo tan cruel. Pero entonces, la expresión del Rey cambió, y su voz se volvió más sombría.
-Quise expandirme para crear más lugares así -dijo, y luego se quedó en silencio, como si una sombra lo envolviera.
-Hombres y mujeres fueron mutilados, niños quedaron huérfanos porque envié a sus padres a la batalla cuando no lo necesitaba -continuó, su voz llena de pesar.
Mi papá frunció el ceño, su mirada fija en el Rey.
-Esto es diferente -dijo, con firmeza.
Ezekiel lo miró, su expresión seria
-No lo es.
-Lo es -replicó mi papá, su voz resonando con convicción.
-Los muertos no nos gobiernan. El mundo luce así fuera de tus muros. La gente lo pasa mal, algunos lo pasan demasiado mal.
El Rey Ezekiel se detuvo, su mirada se endureció.
-Yo debo preocuparme por mi gente -dijo, y en su voz había una mezcla de determinación y tristeza.
Daryl, que había estado escuchando en silencio, se adelantó
-Te haces llamar rey, pero no actúas como uno -dijo, su tono desafiante.
Ezekiel se acercó a Daryl, su mirada intensa.
-Todo esto tuvo un precio. Fueron vidas, brazos, piernas -respondió, su voz grave.
Luego se volvió hacia mi papá, y su tono cambió, volviéndose más conciliador.
-La paz que tenemos con los Salvadores nos inquieta, pero es paz. Debo aferrarme a eso. Debo intentarlo, aunque el Reino no puede proporcionarles la ayuda que desean.
Se detuvo un momento, como si estuviera sopesando sus palabras.
-Le ofrezco a nuestro amigo Daryl asilo, el tiempo que necesite. Aquí estará a salvo. Los Salvadores no pasan nuestros muros.
Daryl lo miró, su expresión escéptica. -¿Cuánto crees que va a durar eso? -preguntó, y sin esperar respuesta, comenzó a alejarse, caminando con paso firme.
Al ver como se aleja lo seguí y los demás también
A medida que comenzamos a caminar, me pregunté si alguna vez encontraríamos la paz que tanto anhelábamos
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Mientras caminábamos, una sensación de decepción se apoderó de mí. Había esperado que el Reino se uniera a nuestra causa, que el Rey Ezekiel nos ofreciera el apoyo que tanto necesitábamos en nuestra lucha contra los Salvadores. Pero ahora, al ver cómo se cerraban las puertas de esa posibilidad, me sentía un poco desilusionado. Entendía que ellos también tenían sus propios problemas con los Salvadores, que estaban tratando de proteger a su gente, pero eso no hacía que la situación fuera más fácil de aceptar.
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Love in the Apocalypse
HorrorEn un mundo devastado por el apocalipsis zombie, Thomas ha logrado sobrevivir escondido en un bunker, alejado del caos que azota la tierra. Sin embargo, su vida cambia drásticamente cuando Rick Grimes entra en el bunker qué también estaba escondido...
