Mattheo
¿Por qué me había pasado esto? Porque nunca lo recordé y, sin embargo, él siguió amándome con lo poco que le pude dar. Pero ahora solo podía pensar en por qué lo había dejado ir sin siquiera intentar que se quedara con nosotros. Aún estaría vivo si lo hubiera hecho. Sé que él lo hubiera hecho un millón de veces si fuera necesario. Carl era su mejor amigo, pero ¿por qué no pensó en mí cuando lo hizo? Pensó en las consecuencias que eso iba a llevar. Al menos, no probablemente no lo hizo pensando en mí, pero ¿por qué no pensó en mí? Y cuánto lo voy a extrañar. ¿Alguna vez mi vida será la misma? Oh, ya no tiene sentido todo esto.
Lo último que recuerdo es el rostro de Elliot, pálido y sin vida, con un agujero en la cabeza que me quita el aliento. La realidad se siente como un sueño distorsionado, y el dolor se convierte en un eco ensordecedor en mi mente. Me suelto del abrazo de Lucien, y el mundo a mi alrededor se vuelve borroso.
Elliot estaba ahí, el mismo chico que había luchado por su vida, que había querido ser parte de algo más grande. Nunca quiso morir, pero en su último acto, pensó en nosotros, en cómo evitar que uno de nosotros tuviera que hacer lo que él hizo. La tristeza me inunda, y me dejo caer al suelo, abrazándolo, tratando de aferrarme a su recuerdo, a cada detalle de su rostro, a su risa, a su bondad.
La pistola que usó para acabar con su vida brilla en el suelo, y la agarro, sintiendo su peso en mi mano.
-Mattheo no tienes que hacer eso deja el arma-veo en sus ojos preocupacion genuina pero realmente siento que perdí todo por lo que estaba luchando
Thomas me advierte que deje eso, pero la desesperación me consume. Apunto el arma a mi cabeza, y veo cómo Thomas se acerca, su rostro lleno de preocupación.
-Si te acercas, te juro que voy a dispararme -grito, mi voz temblando entre el llanto y la rabia.
-¿Crees que Elliot hubiera querido que terminaras así? -pregunta Thomas, su voz firme pero llena de dolor.
-¿Qué carajo importa lo que quería? ¡Elliot está muerto! ¡No lo ves! -mi voz se quiebra, y la desesperación se convierte en gritos.
Thomas se queda callado, y yo continúo, sintiendo que las palabras fluyen como un torrente.
-Dime, Thomas, ¿qué crees que nos espera después de que acaben con tu papá? ¿Qué te espera a ti o a Lucien, que son los hijos de la persona que ha estado arruinando sus vidas todo este tiempo? ¿Qué me espera a mí, a Avery, o a esos dos niños que venían con Lucien, que probablemente tengan doce o trece años? Es un milagro que estén vivos. ¿Crees que vamos a tener un final feliz con los de Alexandria?
La mirada de Thomas se pierde en el vacío, y yo sigo hablando, sintiendo que el dolor se desborda.
-¿Qué sentido tiene todo esto ya? He perdido todo, Thomas. Estoy cansado de luchar en un mundo que parece decidido a destruirme. No quiero seguir adelante sabiendo que puedo perderlo todo de nuevo. No quiero pasar por ese dolor otra vez. No quiero perderte a ti, a Lucien, a Carl, a Sophia, a Katie... No puedo soportar la idea de vivir eso otra vez. Y duele aún más saber que ya perdí lo más preciado que tenía... Mi Elliot.
La rabia y la tristeza se entrelazan en mi pecho, y miro a Katie, a Carl, a Sophia, y les lanzo una pregunta.
-¿Y tus padres Katie? -Katie se pone incómoda, y su voz tiembla.
Estaba realmente harto de que nos juzgarán por simplemente escoger un bando
-Murieron cuando todo comenzó, al intentar salvarme cuando salí por provisiones -responde, y yo sonrío con amargura.
-Mira, no eres tan perfecta como lo dices. Juzgas a Thomas por su papá cuando dejaste que se comieran a tus papás. Tan buena no eres, y menos buena amiga.
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Love in the Apocalypse
TerrorEn un mundo devastado por el apocalipsis zombie, Thomas ha logrado sobrevivir escondido en un bunker, alejado del caos que azota la tierra. Sin embargo, su vida cambia drásticamente cuando Rick Grimes entra en el bunker qué también estaba escondido...
