Su preocupación por su hija desapareció en un instante cuando la puerta del salón se abrió y todas las miradas se fijaron en las puertas abiertas. Ante todos se presento su esposo que llevaba a su hija en brazos, le dio algo de vergüenza notar que su hija estaba hecha un desastre, sus ropas sucias, el cabello despeinado y lleno de ramas y hojas. Pero se la veía tan feliz que no dijo nada, no debía decir nada, no era adecuado en ese momento. Al entrar en el salón, su esposo dejo en el suelo a su hija que fue tomada de la mano por Tacia que estaba detrás de Andros, acompañada de Ambras y sus hijos, mas atrás caminaban Malco y su hermano Karl. Entonces su esposo avanzo seguido por todos los que lo acompañaban. Por un momento en su imaginación había creído que aparecería con una corona o con ropas mas adecuadas para un rey, pero no, era el mismo Andros de siempre, vestía un tabardo con el emblema de la casa Whitewood, una capa de pieles en sus hombros con un broche de plata y obsidiana que presentaba el árbol blanco de su familia, llevaba una cota de malla negra que le caía hasta las rodillas y botas altas, llevaba brazales de cuero y anillos en los dedos además de el collar del consorte de Alban, una esmeralda protegida por ramas de plata.
Mientras su esposo avanzaba sus escoltas fueron ocupando el espacio que había entre sus propios caballeros y guardias, causando un escalafón de capas azules y capaz negras, armaduras doradas y armaduras negras. Su esposo se adelanto seguido por Ambras y los mercenarios y mas atrás marchaba un hombre que no reconoció pero que claramente tenia el porte de ser un noble de alto estatus, por sus rasgos y vestimentas estaba dispuesta a apostar que era uno de los jefes glaumos que juro lealtad a su esposo. Pero atrás de ese hombre marchaban varias parejas de jóvenes con vestimentas similares, todos ellos portando estandartes muy diversos, zorros, aves, perros, osos, lanzas, espadas y escudos, muchos estandartes de colores y diseños diferentes, pero todos venían precediendo el imponente estandarte de su esposo.
- No parece haber recibido daño alguno - dijo su madre en un susurro, María solo pudo asentir, no tenia palabras.
Andros al llegar frente a ella no se arrodillo como era la costumbre.
- ¡Bienvenido querido esposo! - dijo intentado mantener el protocolo, aunque lo que realmente deseaba era poder levantarse y saltar sobre el, pero no podía.
- Estoy de regreso mi reina - dijo mientras inclinaba la cabeza.
- ¿Has traído la victoria? - pregunto.
- Así es mi reina - dijo mientras levantaba la mirada y sus ojos verdes se clavaron en ella mirándola con intensidad, sintió un nudo en la garganta.
- ¿Eres rey de los glaumos? - pregunto y noto como los presentes en la corte susurraban entre ellos, Lord Beomont la miro y asintió, estaba siguiendo el plan para acallar a los conspiradores.
Lord Beomont había conseguido con su influencia que los conspiradores se apaciguaran, el era muy respetado por ser uno de los únicos miembros del anterior consejo de su padre que aun quedaba en la corte lo que inspiraba respeto y admiración por todos los nobles de Alban, con su jugaba había conseguido que los nobles no actuaran tontamente y esperaran a ver que era lo que Andros hacia, de esa forma les quitaba su justificativo para atentar contra su esposo.
Su esposo junto las manos frente a el, María noto que los jóvenes que estaban detrás de el portando los estandartes observaban a su esposo con una mezcla de admiración y miedo, María sonrió al darse cuenta de que su esposo había impactado a los glaumos.
- Me han coronado como su rey - dijo mientras levantaba las manos y hacia un gesto para que avanzaran los jóvenes.
María observo como los jóvenes glaumos comenzaban a pasar uno a cada lado de Andros y dejaban los estandartes a los pies de la escalera que daba a su trono, uno a uno fueron dejando sus estandartes allí al igual que sus armas.
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La Nueva Sangre
FantasiaTercer Libro y ultimo de la saga. Primero Leer El Consorte y La Reina, después Legitima y finalmente este libro. La Reina Maria dedica sus esfuerzos a restaurar su reino luego de la guerra contra el Usurpador y consolidar la paz, mientras que Andros...
