Revisaba los informes de sus diferentes embajadores en las naciones orientales cuando llego a su estudio Alice con su cena, Agdrian aparto la mirada de sus documentos y al ver por fuera de la ventana se dio cuenta de que el sol ya se estaba escondiendo, últimamente estaba muy colapsado con trabajo, sus embajadores le hacían llegar informes de la guerra que había mas allá de sus fronteras orientales, también tenia que administrar las nuevas propiedades que había adquirido por la destrucción de los rebeldes, tenia grandes extensiones de tierras fértiles, minas de plata, hierro o cobre, extensiones de bosques de ricas maderas explotables y todo eso aumentaba la riqueza de la familia Blacksong, pero a su vez requería mas trabajo y Agdrian comenzaba a sentir la fatiga.
- Deberías descansar - dijo Alice mientras le dejaba la cena y se colocaba detrás de el para masajearle los hombros.
Sintió algo de alivio, Alice no tenia mucha fuerza, pero sabia donde presionar para relajarle los hombros tan rígidos por el trabajo de escritorio.
- Esto no durara mucho querida - dijo mientras apartaba uno de los documentos y revisaba el titulo del siguiente que le habían traído, era un informe de los cultivos de las haciendas de uno de los rebeldes que parecía tener grandes producciones de olivos - cuando establezca a los administradores locales y alguien que me ayude con su manejo será mas sencillo.
Alice le acaricio el cuello y metió sus finos dedos por debajo del cuello de su camisa.
- Yo podría ayudarte con esto - dijo con cierto anhelo en la voz - cuando sepa leer y escribir tu lengua podre ayudarte.
Agdrian sonrió y tomo la mano que había metido en el cuello de su camisa, le beso los dedos.
- Seria un placer tenerte a mi lado mi amor - dijo haciendo que caminara a su alrededor y al final hizo que se sentara en sus piernas, la joven apoyo su cabeza en su hombro y con su mano acaricio el pecho de Agdrian - pero me gustaría que hicieras lo que tu desees, no te obligues a ayudarme con estas tareas tan aburridas y a su vez tan repugnantes, no tienes idea de lo horrible que es tener que tratar con comerciantes, con administradores y con terratenientes, son peores que las ratas.
Alice rio y le beso en el cuello.
- ¿Entonces que debo hacer? - pregunto - ¿traer tu comida siempre que te olvides de salir de tu estudio?
Agdrian no rio observo a Alice con seriedad.
- Yo nunca te he tratado como a una sirvienta - dijo obligándola a que lo mirara - tu puedes hacer lo que desees, ¿quieres estudiar en la academia?, no pueden negarte la entrada siendo mi pareja, ¿quieres propiedades que administrar?, tengo mas de las que puedo controlar - dijo señalando la gran pila de documentos - ¿quieres vivir una vida de lujos?, será un placer darte una vida digna de una reina.
La joven rio y se movió sobre el sentándose sobre el y con sus piernas rodeando su cintura, lo beso con pasión mientras apretaba su cuerpo contra el de Agdrian que mantuvo sus manos alrededor de las caderas de Alice.
- Quiero estudiar para ayudarte - dijo cuando se separaron, al instante volvió a besarlo - puede que no te guste, pero tu tarea, al menos para mi es admirable, quiero serte de utilidad.
Agdrian acaricio la espalda baja de Alice y esta se estremeció un poco, pero no dejo de sonreír con una sensualidad poco común.
- Pues me encargare de que te den una plaza en la Academia - dijo mientras su mano seguía subiendo hasta tomarla de la nuca y acercarla para abrazarla, sintió su perfume y su calor, sentía como su cuerpo respiraba sobre el de el - lo único que deseo es que seas feliz.
- Ya soy feliz - dijo mientras se relajaba sobre el - porque te tengo solo para mi.
Agdrian acaricio su cabello y sintió su corazón latir con violencia.
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La Nueva Sangre
FantasyTercer Libro y ultimo de la saga. Primero Leer El Consorte y La Reina, después Legitima y finalmente este libro. La Reina Maria dedica sus esfuerzos a restaurar su reino luego de la guerra contra el Usurpador y consolidar la paz, mientras que Andros...
