Alice Cullen

1.8K 101 2
                                        

"Instinto"

POV Nelly

Hace seis meses conocí a la mujer de mi vida: Alice Cullen.

No lo supe en ese instante, claro. En ese momento, solo era la hermana de mi mejor amiga, Nessie. La conocí una tarde cualquiera, cuando fui a su casa para hacer un trabajo de arte. No esperaba que aquella visita cambiara todo.

Recuerdo perfectamente el momento en que Alice entró en la sala.

Primero, su risa: suave, melódica, como el tintineo de campanas. Luego, su mirada: dorada, intensa, demasiado penetrante para alguien que apenas me veía por primera vez.

Sentí un escalofrío en la nuca cuando se acercó a saludarme, con esa elegancia natural, con ese aire de alguien que siempre sabe lo que quiere.

—Tú debes ser Nelly —dijo con una sonrisa, inclinando la cabeza con curiosidad.

Su voz era un murmullo aterciopelado, una caricia en el aire. Me limité a asentir, porque de pronto, hablar parecía imposible.

Fue en ese momento cuando supe que Alice Cullen sería mi perdición.

Y vaya que lo fue...

Ahora llevamos cuatro meses de novias. Tiempo suficiente para descubrir muchas cosas sobre ella. Que es un vampiro, que en realidad es la tía de Nessie, y lo más loco de todo: soy su compañera, su alma gemela.

Ya era suya sin siquiera conocerla.

Qué locura.

No me quejo, la verdad. Jajaja.

Esta noche tendremos una cita en mi casa. Alice dijo que llegaría a las 7 p.m., así que aproveché para darme una ducha, relajarme un poco... o al menos intentarlo.

Porque últimamente hay algo que no deja de dar vueltas en mi cabeza.

Alice está actuando extraño.

Desde hace semanas, su comportamiento ha cambiado. Más intensa. Más territorial. No es que antes no fuera cariñosa o posesiva —es Alice, después de todo— pero ahora hay algo diferente en su mirada, en la forma en que me toca.

Aprieto los labios, intentando no pensar demasiado en eso... hasta que mi propia memoria me traiciona.

*Flashback 1*

Estoy en el campus, sentada con unos compañeros en una mesa del café universitario.

Cuando levanto la vista, Alice está al otro lado del café, de pie junto a la puerta, mirándome fijamente.

Su postura es tensa, sus ojos oscuros, su mandíbula apretada.

—Tu novia nos está matando con la mirada —bromea uno de mis compañeros.

Intento reír, pero en cuanto Alice se mueve, su velocidad es un borrón y, en un parpadeo, está a mi lado, deslizando un brazo alrededor de mi cintura y jalándome hacia su cuerpo.

—¿Nos vamos? —pregunta, aunque su tono no deja espacio para una respuesta que no sea un "sí".

Mis amigos se despiden con risas incómodas, y cuando intento girarme para despedirme también, Alice me sostiene más fuerte. Su mano se aferra a mi cadera con una presión que no es normal.

—Alice, ¿qué pasa contigo? —murmuro cuando estamos fuera.

Ella no responde de inmediato. Solo me mira. Sus ojos, oscuros y fijos en los míos, como si estuviera conteniendo algo más profundo.

Famosas y tuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora