POV: Scarlett
Tres meses. Noventa días. Dos mil ciento sesenta horas desde la última vez que vi a Nelly.
Desde aquella tarde en la que encontré a Daniela hecha un ovillo en el sofá, llorando con el vino derramado y la confesión atragantada en la garganta. Desde entonces, he contado cada hora. Cada segundo que ha pasado desde que Nelly salió de nuestras vidas. De mi vida.
Son casi las dos de la mañana. La botella de whisky está medio vacía en la mesa de centro. Me levanto del sofá con los pasos tambaleantes y la mente nublada.
Daniela no está. Se fue hace una semana a casa de su padre. Me dijo que necesitaba espacio. Yo también. Pero el espacio solo me ha dado más tiempo para pensar. Y en mis pensamientos solo está Nelly.
Miro mi reflejo en el espejo del salón. Ojeras marcadas, el cabello desordenado, el labial desvanecido. Me veo como una sombra de lo que era. Como una mujer atrapada entre el deseo y la culpa. Entre la madre y la amante que nunca fue.
Y entonces lo decido. Sin pensar. Sin más tiempo que perder.
Voy a verla.
Tomo las llaves del coche y salgo sin mirar atrás. La noche es oscura, la carretera interminable. El whisky sigue quemando en mi garganta, pero no me importa. No me importa nada excepto verla.
Porque necesito verla. Porque necesito escucharla. Porque necesito saber si todavía hay algo en sus ojos que me recuerde que alguna vez fui algo para ella.
Y porque, aunque no lo diga en voz alta, aunque ni siquiera lo quiera admitir... necesito sentirla. Solo una vez más.
La casa de Nelly está a ocho horas de distancia. Pero ahora, a esta velocidad, quizá llegue antes de lo esperado.
POV: Nelly
Tres meses desde que vi a Daniela por última vez. Tres meses desde que la escuché suplicar mientras yo rompía en mil pedazos.
Me levanto de la cama y me acerco a la ventana. Afuera, la noche está en silencio. La luna brilla alto, como si quisiera recordarme que sigo aquí, que sigo viva, aunque me sienta rota.
Miro el reloj. Casi las dos de la mañana. Y entonces, veo un par de luces acercándose. Un coche que no reconozco. Un coche que se detiene frente a mi casa.
Mi corazón late fuerte. Mi garganta se cierra. Y cuando la puerta del coche se abre, la veo.
Scarlett.
Mi estómago se revuelve y los recuerdos me golpean como una ola imparable. ¿Qué está haciendo aquí? ¿Por qué ha venido?
Y, lo más importante... ¿qué demonios voy a hacer ahora?
POV: General
La puerta se abre lentamente. Scarlett apenas puede mantenerse en pie. Nelly la observa, inmóvil, mientras la actriz avanza un paso más, tambaleándose, con los ojos oscuros y los labios entreabiertos.
—Nelly... —murmura Scarlett, y su voz es un eco roto, un ruego apenas contenido.
Nelly cierra la puerta tras ella, cruzando los brazos sobre el pecho, intentando mantener la distancia. Pero Scarlett avanza otro paso, quedando tan cerca que el olor a whisky y perfume caro se mezcla con el aire denso entre ambas.
—¿Qué haces aquí? —la voz de Nelly suena tensa, pero se quiebra en la última sílaba. Scarlett ladea la cabeza, sus ojos recorriendo el rostro de Nelly, descendiendo lentamente hasta sus labios.
—No podía... no podía quedarme más tiempo sin verte —susurra Scarlett, sus dedos temblorosos alcanzando la mejilla de Nelly. El contacto es un roce apenas, pero ambas sienten la descarga recorrerles el cuerpo.
—Estás borracha —susurra Nelly, su aliento chocando contra el de Scarlett.
—No lo suficiente —responde Scarlett, inclinándose hacia ella. Sus labios rozan la comisura de los de Nelly, apenas un roce, un latido de distancia. Nelly cierra los ojos, el pecho subiendo y bajando con respiraciones rápidas, incontrolables.
—Esto está mal... —murmura, pero sus manos ya han subido a los hombros de Scarlett, aferrándose a la tela de su blusa.
—Dime que no quieres esto —reta Scarlett, sus labios a milímetros de los de Nelly, la respiración cálida acariciando su piel.
Pero Nelly no responde. En lugar de eso, cierra la distancia y la besa. Feroz. Desesperada. Como si el mundo entero se deshiciera en ese momento.
Scarlett gime contra sus labios, sus manos deslizándose por la espalda de Nelly, atrayéndola más cerca, aplastando sus cuerpos hasta que no queda espacio entre ambas. La lengua de Nelly busca la de Scarlett, devorándola como si quisiera consumirla entera.
Ambas avanzan a trompicones hacia la sala, sin dejar de besarse, tropezando contra los muebles. Scarlett empuja a Nelly contra la pared, sus manos deslizándose bajo la camiseta hasta encontrar la piel cálida de su cintura.
—Dime que pare —jadea Scarlett, mordiendo el labio inferior de Nelly, tirando de él con los dientes.
—No —responde Nelly, aferrando su nuca y atrapándola en un beso aún más voraz. Sus dedos se enredan en el cabello de Scarlett, tirando de él suavemente, arrancando un gemido que retumba entre ambas.
La casa está oscura. La luna es el único testigo. Y en ese instante, no existe nada más que ellas. Solo Scarlett. Solo Nelly. Solo el deseo que llevan meses negando, estallando como una tormenta en cada caricia, en cada beso, en cada jadeo desesperado.
Las manos de Scarlett bajan hasta el borde de la camiseta de Nelly, tirando de ella hacia arriba, desnudando lentamente su piel. Nelly arquea el cuerpo, buscando más contacto, más calor, más Scarlett. Sus labios recorren el cuello de la actriz, dejando marcas rojas, reclamándola con cada mordisco, con cada susurro.
—¿Quieres esto? —jadea Scarlett, sus ojos oscuros clavados en los de Nelly, sus dedos enredados en su cabello.
—Más de lo que lo te imaginas —responde Nelly antes de tomar a Scarlett por la cintura y girarla, empujándola contra la pared. Sus bocas se encuentran de nuevo, más hambrientas, más desesperadas. Como si ambas supieran que después de esa noche, nada volverá a ser igual.
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Espero llene sus expectativas.....
Un besito ❤️
