Reneé Rapp

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POV Nelly

Siempre me preguntan por qué nunca he tenido una relación seria, y yo sonrío con evasivas. La verdad es simple, aunque nadie lo sabría entender: llevo años enamorada de Reneé.

No es un capricho. No es un "me gusta". Es un amor que me acompaña en cada gesto cotidiano: cuando la escucho reír y siento que el mundo tiene sentido; cuando me habla de sus sueños y me descubro imaginando estar ahí, en cada uno de ellos; cuando se queda dormida en mi sofá, con el pelo desordenado, y yo pienso que podría pasar la vida entera viéndola así.

Yo era la que la recogía a las tres de la mañana cuando se peleaba con su pareja, la que escuchaba sus miedos, la que celebraba sus victorias. Siempre cerca.

Deseaba ser un poco más valiente y decírselo, pero hace una semana todo cambio....

--Flasblack---

Era casi media noche cuando recibí un mensaje suyo:

Supe al instante que algo no andaba bien. Con Reneé siempre era así: bastaba un par de palabras para leer entre líneas.

No lo dudé. Tomé las llaves y salí directo al bar donde sabía que estaría.

Cuando llegué, la encontré sentada en la barra, con los codos apoyados y el vaso medio vacío. El maquillaje se le había corrido un poco y tenía esa mirada perdida que me destrozaba.

Me acerqué despacio, como si temiera asustarla.

—Reneé...

Ella levantó los ojos, me reconoció y sonrió con tristeza.

—Sabía que vendrías.

—Siempre...

Ella soltó una risa amarga y levantó su copa. —Brindemos por mi talento para arruinarlo todo.

Me senté a su lado, tomándole suavemente la mano para que bajara el vaso. —No digas eso.

—¿Por qué no? —me miró de frente, con los ojos brillando de lágrimas contenidas—. ¿Sabes lo que se siente darlo todo y que aun así te digan adiós?

Tragué saliva. Quise gritarle yo nunca te diría adiós, pero lo único que salió fue:
—Lo siento

Ella me miró con intensidad, como si buscara algo escondido en mis palabras. —Tú siempre lo sientes todo por mí, ¿verdad?

—Porque me importas —dije casi en un susurro.

Se quedó en silencio unos segundos. Después, bajando la voz, confesó:
—No sé si me importa alguien ya. Me siento vacía, Nelly. Como si no hubiera nada en mí que valiera la pena.

Sentí un dolor en el pecho. Me incliné un poco hacia ella. —Eso no es verdad. Eres... maravillosa, talentosa...—me frené, tragándome lo que en realidad quería decir. "Lo Eres todo para mí"Eres más fuerte de lo que crees.

—Ojalá lo creyera.

—Llévame contigo —dijo de pronto.

—¿A dónde?

—A tu casa ..... No quiero estar sola esta noche.

Mi corazón se desbocó. Dudé un segundo, sabiendo que quizá me estaba metiendo en un terreno peligroso. Pero cuando volvió a mirarme con esa mezcla de tristeza y deseo de huir de sí misma, no pude negarme.

—Está bien —dije, y pagué la cuenta antes de que pudiera arrepentirse.

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Cuando entramos al apartamento, dejó caer su bolso en el sofá y se desplomó allí mismo, soltando un suspiro pesado.

—Huele a ti... —murmuró, hundiendo la cara en el cojín.

Sonreí nerviosa. —Pues claro, vivo aquí.

Ella levantó apenas la cabeza, con una mueca divertida, pero en sus ojos aún estaba esa sombra. —Siempre estás cuando me derrumbo, Nelly. ¿No te cansas de cargarme?

Me senté a su lado, dudando si tocarla. —Nunca me canso de ti.

Sus labios se curvaron en una sonrisa débil. —Eres demasiado buena conmigo.

—Ojalá lo vieras como yo lo veo —dije, casi sin pensar.

—¿Y cómo lo ves? —preguntó, acercándose un poco más, con esa mirada que me atravesaba.

Sentí que el aire se me escapaba. Mi corazón gritaba te amo, pero mis labios solo alcanzaron a susurrar: —Veo a alguien que merece mucho más de lo que cree.

Entonces me miró. De una manera distinta, como si por primera vez me viera de verdad. Sus ojos estaban enrojecidos, húmedos, pero había una chispa. Y antes de que pudiera procesarlo, sus labios encontraron los míos.

Fue torpe, apurada... pero para mí fue el beso más perfecto de mi vida.

Y de pronto estábamos riendo, llorando, besándonos con urgencia, arrancándonos la ropa entre susurros y manos temblorosas. La llevé a mi habitación, y cada segundo era un sueño cumplido: su piel contra la mía, su voz quebrándose en mi oído, el calor de su cuerpo enredado en el mío. Hicimos el amor como si el mundo fuera a acabarse, como si ambas estuviéramos ahogándonos y ella fuera mi aire.

Yo pensé que esa era la noche en que, por fin, me elegiría.

POV General

Al amanecer, Nelly despertó primero. La miraba dormir, con el cabello desordenado y la respiración tranquila. Era la mejor vista que había visto jamás; quería grabar esa imagen en su memoria para siempre. Para ella, era lo más cercano a la felicidad absoluta que había conocido.

Pero entonces Reneé abrió los ojos. La magia se quebró.

Se sentó en la cama, abrazando sus rodillas, con esa mirada lejana que Nelly ya conocía. —Nelly... lo que pasó anoche... tenemos que olvidarlo.

El suelo se abrió bajo sus pies.

—¿Olvidarlo? —preguntó Nelly con la voz quebrada.

—No quiero hacerte daño. Solo... estaba rota, cansada de pensar en ella... y tú estabas aquí. Necesitaba escapar. Pero tú y yo... no puede ser.

Quiso responder, decirle que no era un error, que había valido la pena. Pero el nudo en su garganta le robó toda palabra. Reneé se vistió en silencio, sin mirarla demasiado. Antes de salir, soltó lo que sería la estocada final:
—Perdóname... te mereces algo mejor. Pero simplemente... no eres ella.

Nelly sintió que la frase le arrancaba el aire. No lloró, no gritó. Solo se quedó quieta, mirándola marcharse.

Cuando la puerta se cerró, el departamento quedó en un silencio insoportable.
Nelly se dejó caer sobre las sábanas todavía impregnadas con su olor, abrazando la almohada como si pudiera retenerla un poco más.

Y allí, con el corazón desgarrado, pensó en lo que dolía incluso más que perderla:
la certeza de que si Reneé tocaba su puerta otra vez... ella volvería a abrirle.

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Algo corto, espero les guste ❤️

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