Un mes después
Jefa, donde colocamos la comida? Dijo dudosa.
-Por favor en el comedor y coloquen tapas para que no se enfrie-Dije y la Señora Woo asintió.
Ya llevo un mes y dos semana de embarazo. Tom regreso a sus negocios, retomó los diamantes, las drogas y las armas, volvió a estar en lo más alto en Tokio , tomó reconocimiento en otros paises nuevamente por sus productos pero se rehusa en dejarme sola con sus misiones, por lo que el único momento que me deja sola es cuando está en su oficina gritándole a sus guardias, pues Tom nunca cambia.
Después de terminar la venganza por Tom no tengo interés en continuar como una matona, menos seguir siendo conocida como la mujer más temida de Tokio dentro de la mafia, pues se corrieron las noticias de todo lo que hice con quienes se metieron conmigo, así que podré estar tranquila, ya que mi novio y yo somos los mas temidos del pais, nadie volverá a pensar en meterse con nosotros. Sin embargo, tengo otros intereses, como recordarán estudiaba en la facultad de economía y negocios por lo que el negocio de los diamantes, bueno, lo dirijo yo. Sólo hasta que Tom rompa la regla número uno, no más reglas
Escuchaba los gritos de Tom desde la cocina, mientras supervisaba todo para la cena familiar.
-Este hombre-Dije quejosa. El andaba discutiendo por negocios con algunos guardias.
¿Desea algo más jefa? Dijo la señora Woo y negué. Ya la servidumbre no eran esclavos, eran personas que tenían su propia zona en la casa, una zona especialmente para ellos para que tengan una vida cómoda y digna para realizar sus actividades. No existen castigo para nadie más que traidores.
-No, todo está bien. Por favor retirese y descanse, yo me encargo del resto-Dije y realizó una reverencia. La señora Woo se había ganado mi cariño desde que está a mi lado cuando llegue a la antigua casa.
Estaba mirando que todo estuviera en orden para no tener que llamar a nadie más. Era un festin enorme donde compartiremos comida de Tokio y comida de mi pais. Estaba muy emocionada.
Estaba tomando un poco del delicioso ponche de frutas sin alcohol que se realizó especialmente para mi, estaba concentrada tomandolo y cuando me servi un poco mas derrame un poco de este en el piso.
-Demonios-Dije dejando el vaso en el mesón.
¡Alto. Senti unos brazos abrazando mi cintura.-Tendré que castigarte por eso-Dijo tom y sobresalte-El castigo será peor.
sabes que odio que hagas eso.-Pegó su cara a mi cabello.
-¿Ya dejaste de gritar? Dije girando a mirarlo.
Acaso te atreves a ignorar mi palabra para reclamarme?-Dijo serio, conocía ese nuevo juego. Empezó a besar mi cuello
-tom, ya estoy embarazada-Dije pero este no se detuvo
-Eso no nos ha parado hasta ahora. Dijo coqueto y tomo mi cintura para levantarme y sentarme en el amplio mesón de la cocina.
-No se por que te sigo obedeciendo-Dije sin detener sus besos.-tomaquí no. Dije cuando trato de meter su mano por debajo de mi vestido. Yo abrazaba su torso mientras disfrutaba sus besos.
-Sabes que no acepto un no por respuesta.-Dijo y se separo de mi cuello.
-No puedo negarme a esto, lo sabes.-Dije y lo bese con pasión. El abrió mis piernas para posicionarse entre ellas y tomó las tiras de mi vestido para bajar el top de este.
-tom, pueden vernos los guardias-Dije tratando de taparme.
Si te ven les saco los ojos-Dijo entre besos.
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vendida a un mafioso (Tom Kaulitz)
RandomTaylor llega a Tokio con un par de maletas en busca de un sueño pero sube en el auto equivocado que la llevará a manos de Tom Kaulitz conosido cómo el mafioso más violento de Tokio. Si no sigues las reglas te la veraz con el. 🚫proibido copiar o ada...
