Capítulo 52

798 46 6
                                        

Violeta's Pov

La sala de espera del psicólogo es acogedora, es pequeña y cuadrada, hay una pequeña estantería con revistas y libros para entretenerse mientras esperas. También puedo ver algunos juguetes como legos o playmobils, supongo que para los más pequeños. En frente mía hay otro sofá, ya que yo estoy sentada en uno. La mujer que tengo sentada en frente lee una revista y parece muy relajada, y en cambio yo juego con mis manos, que están heladas gracias al frío de enero. No consigo encontrar una postura relajada, y mi pierna va de arriba a abajo de forma constante. La chica que está en frente es rubia y sus ojos son verdes, muy verdes. Lo sé porque la he pillado alguna que otra vez mirándome por encima de la revista.
Durante el tiempo que llevo aquí esperando me ha dado tiempo a darle un repaso a toda la pequeña habitación en la que estoy. He leído todos los carteles que hay colgados, he intentado distraerme incluso contando las gotas de gotelé que hay en la pared, y aún así, nada me ha quitado el nudo de nervios que siento en el estómago. Porque no sé quién es la chica a la que le tengo que le tengo que contar mis mayores miedos, que seguramente me atosigará a preguntas que yo no querré responder y a otras que no seré ni siquiera capaz. Y duele saber que no eres capaz de algo tan sencillo como hablar. Hablar de algo que sabes perfectamente como pasó y como se sintió.

Chiara hoy no está a mi lado, no ha podido venir, y por más que me hubiera gustado, sé que debería enfrentarme a esto sola. Por primera vez, tengo que ser valiente.
De pronto una voz dulce me saca de mis pensamientos. La chica que tengo en frente.

"¿Eres Violeta Hódar"

Creo que he oído bien, y mi cara de confusión es monumental. La chica sonríe y supongo que al ver mi expresión algo aturdida me aclara el porqué sabe mi nombre.

—Te acaba de llamar la psicóloga. —Dice mientras que me muestra una sonrisa cálida, después, vuelve a bajar la mirada al la revista y pasa la página.

Yo me levanto y camino hacia la consulta, antes de tocar la puerta para cruzar, tomo una gran bocanada de aire, intentando que entre el oxígeno que siento que falta a mis pulmones.
Cuando entro, la psicóloga me recibe con una sonrisa y un gesto de mano, mientras se acerca a mi para apoyarme la mano en la espalda y dirigirme hasta el sofá verde de pana que tiene algunos cojines sobre él.
Durante el corto trayecto me dice que se llama Mónica, y que será mi psicóloga.
Cuando me siento en el sofá, doy un repaso rápido a toda la sala. Un escritorio con un ordenador y algunas cosas más en frente de la puerta, una estantería con los libros de psicología, algunos diplomas colgados en la pared... justo enfrente mío, en un sillón que parece bastante cómodo se encuentra Mónica, con una libreta y un bolígrafo entre sus manos. Supongo que me está dando tiempo a que me adapte al nuevo entorno, porque espera en silencio, con la mirada puesta en mí.
Lo último que veo es una gran cristalera que da al parque de al lado del edificio, está entero nevado. En silencio, vuelvo a fijar mi vista en ella, en Mónica.

—¿Quieres un café? —Niego con la cabeza al instante, casi sin ni siquiera escuchar lo que me ha preguntado. Ella asiente y se recoloca en el asiento mientras abre el bolígrafo. —Pues empecemos. Cuéntame sobre ti.

Yo me quedo en silencio, porque la pregunta es muy general y no sé qué responder. Ella ve la duda en mis ojos y me sonríe.

—Eres y Violeta y tienes casi 18 años. Ahora cuéntame, ¿qué estudias? Por ejemplo.

—Estoy en segundo de bachillerato, me mudé este año a Barcelona. Hice primero en mi pueblo, Motril.

Me vuelvo a callar y ella sigue haciendo preguntas para romper el hielo. "¿Qué te gusta hacer?", "¿Qué quieres estudiar?"... yo respondo a todas en automático y ella me hace una última pregunta.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jan 18 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

A Escondidas / KiviHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora