Chiara's POV
Me despierto y sigo sintiendo ese calor tan agradable abrazar mi cuerpo, sé que está despierta, la siento. Entrelazo mi mano entre las suyas, que están sobre mi abdomen y ella comienza a acariciarla sobre la venda que cubre mis nudillos.
—¿Has dormido bien? — Siento el susurro tras mi nuca, siento el aliento tras mi cabeza, ¿Alguna vez he nombrado lo loca que me vuelve la voz grave despierta Violeta cuando susurra? ¿No? Creo que es un pedazo momento para recalcarlo.
Yo asiento con la cabeza mientras me estiro en la cama y cuando me doy la vuelta, joder. ¿Cuándo se ha vuelto tan caliente? Me riño interiormente por mis pensamientos.
Chiara, acabáis de reconciliaros, vale que llevas mucho tiempo sin tener sexo... pero contrólate un poco.
Pero esos ojos... me están mirando intensamente, me arrepiento de darme la vuelta porque la mirada que me está echando me está volviendo loca.
Ahora mismo, con el pelo algo revuelto, la ceja alzada, la mirada tan intensa y ese parche en la frente no parece la misma niña de 17 años que conocí hace meses, no parece frágil, no parece que se vaya a echar a temblar. Y pesar de que sé que sigue teniendo sus monstruos por dentro, me doy cuenta de lo mucho que ha mejorado. Que ya está a punto de cumplir los 18 años. Y joder, que mujer tengo aquí tumbada a mi lado y que poca gente la ha sabido valorar.
Embelesada por su belleza me acerco y la beso con ganas y ella parece que al principio no se lo esperaba porque no corresponde de inmediato, sin embargo al momento me está besando con una intensidad que me pilla por sorpresa.
Se sube encima mía y se queda a horcajadas,mientras yo sigo tumbada sobre la cama.
El beso no es solo intenso si no que, ahora, también es salvaje. Me sujeta los cachetes y me besa como si no hubiera un mañana y yo apenas puedo procesarlo, ¿Es la misma Violeta que la primera vez que le hice el amor tuve que llevar yo las riendas por que el miedo la dominaba? Ni idea, pero esta Violeta me encanta.
Planto las manos en su culo y lo aprieto, a ella se le escapa un gemido sobre mi boca que... madre mía... comienza a restregarse sobre mi y ya no puedo más, ella se lo ha buscado.
Cuelo las manos por debajo de su camiseta y amenazo con deslizarla hacia arriba y ella solo levanta los brazos dándome a entender que siga.
—¿Estás segura pelirroja? —La reto, pienso llevarla al límite.
—Nunca he estado tan segura de lo que quiero, guiri. Y hoy quiero volverte loca. — Joder, y tanto que me vuelves loca.
—No pienso parar hasta que los vecinos se aprendan mi nombre Violetita. — Digo perdida en el sujetador de encaje que lleva. ¿Por qué siempre lleva conjuntos tan bonitos?
No me da tiempo a pensarlo porque comienza a restregarse sobre mi de nuevo, me está poniendo mala, en el buen sentido.
No la dejo seguir, porque si lo sigue haciendo, me acabaré corriendo sin necesidad de que toque más allá, le doy la vuelta para dejarla debajo de mi y bendito antiinflamatorio porque no me duele nada.
Con ansias me quito la camiseta hasta quedar en igualdad de condiciones, ella me está mirando, parece que se le hace la boca agua al mirarme en sujetador y no entiendo porque pero me sonrojo por completo, pero ella nunca me había mirado así, tan salvaje. Tan intensa. Nunca me había sentido tan deseada.
Violeta me quita el sujetador y se abalanza a mi como si se le fuera el tiempo.
Vuelvo a estar debajo de ella y gimo, jadeo, suspiro. Cada vez que ella succiona o lame el pezón y con la otra mano me toca el otro pecho.
Y cuando me da por mirarla...
—Oh, fuck Vivi... you're so hot...— Por favor, ojalá despertar así todos los santos días de mi vida.
El sonido que Violeta hace cada vez que le da atención a mis senos me pone. Me pone muchísimo, y no tengo necesidad de tocar para saber que hay lágrimas corriendo por mis muslos.
Pero no le voy a dejar ganar la partida.
Con una mano agarro el pelo de Violeta y marco los tiempos, aprovecho que esta desprevenida y a horcajadas sobre mi para subir mi rodilla y llevarla a su centro.
El gemido que se le escapa es histórico. La veo sacar el pezón de su boca y menear las caderas sobre mi rodilla, dejando a medias lo que estaba haciendo.
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A Escondidas / Kivi
FanfictionVioleta tiene una familia que nadie querría tener, donde la armadura de chica fuerte siempre ha tenido que estar presente. Violeta se enfrentará ahora más que nunca a sus miedos, que no serán nada fáciles porque es cuando más la van a herir. A un dí...
