Las horas pasaron lentas, pesadas. Luigi seguía junto a la ventana, observando cómo la noche se estiraba sobre el castillo mientras la guardia no descansaba. Armaduras, pasos apresurados, órdenes cortas. Todo anunciaba lo inevitable.
Oyó de nuevo la puerta abrirse. El sonido le tensó los hombros y, creyendo reconocer la presencia detrás de él, habló con rabia contenida.
—Lárgate, Bowser. Quiero estar solo...
—Qué bueno que no soy papá, entonces no me iré.
La voz era pequeña, demasiado ligera para ser la de un rey. Luigi se giró de inmediato. Frente a él estaba Bowser Jr.
—Básicamente eres Bowser —bromeó Luigi con cansancio mientras se agachaba hasta quedar a su altura—. Perdón por gritarte.
Bowser Jr. alzó los brazos sin decir nada. Luigi lo levantó con cuidado y lo sostuvo contra su pecho.
Desde que Bowser lo había traído a enfermería, el niño se había vuelto una de las cosas que más deseaba ver al despertar; su compañía le hacía sentir en casa por alguna razón.
—Papá está igual de enojado que tú —dijo el niño, frunciendo el ceño—. Hasta me dijo: "fuera de... de... de mi vista".
Lo repitió torpemente, como si aquellas palabras aún le pesaran en la boca.
—¿Quieres que te explique por qué? —preguntó Luigi en voz baja.
Bowser Jr. asintió.
—La princesa va a venir —continuó Luigi—. Y no viene a tomar té con tu papá... ni conmigo. Está tan molesta como él. O quizá más.
El niño miró hacia la ventana, donde las antorchas seguían encendiéndose.
—¿Por eso todos se están preparando?
Luigi asintió despacio.
—Sí.
Bowser Jr. apretó la tela de su ropa con los dedos.
—¿Van a pelear?
Luigi dudó. No quería mentirle, pero tampoco sabía cómo decir la verdad sin romper algo.
—Eso es lo que creen —respondió al final—. Y cuando los adultos creen que no hay otra salida... suelen equivocarse.
—Papá dice que te está protegiendo —murmuró el niño.
Luigi cerró los ojos un segundo.
—A veces —dijo— la gente confunde proteger con tener miedo de perder.
Bowser Jr. apoyó la cabeza en su hombro.
—No quiero que nadie salga lastimado.
—Yo tampoco —susurró Luigi.
—¿Y si hacemos galletas para que no peleen? —propuso de pronto, con una inocencia tan pura que desentonaba con el ruido de armas y pasos afuera.
La idea le arrancó a Luigi una sonrisa pequeña, quebrada. De esas que duelen más de lo que reconfortan.
—Pequeño... —dijo, con un nudo cerrándole la garganta—. Prométeme que estarás bien con papá.
Bowser Jr. lo miró extrañado, como si no entendiera por qué la voz de Luigi sonaba distinta.
—¿Por qué dices eso? —preguntó—. Tú también vas a estar con nosotros, ¿no?
Luigi apretó un poco más el abrazo, como si quisiera memorizar ese peso pequeño entre sus brazos.
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Indefenso - Jessica Castillo (Lemon)
FanfictionUna idea loca lleva a Luigi a responder cartas de el temeroso Rey de los Koppas;Bowser,sin esperar que las palabras sinceras en aquellas cartas de aquel "monstruo " serían suficientes para cautivar su corazón. ¿Acaso su corazón indefenso y cautivida...
