La puerta se cerró cuando Junior se fue y el silencio quedó raro, incompleto, como si alguien hubiera salido llevándose algo que no sabía volver solo.
Luigi seguía despierto.
Miraba el techo. Sentía el cuerpo pesado, pero la cabeza despierta de más. Todavía tenía el sabor dulce de las galletas en la boca y algo en el pecho que no sabía si era dolor o nostalgia.
La puerta se abrió otra vez.
Esta vez, Luigi no sonrió.
Bowser entró sin anunciarse y cerró detrás de sí. No avanzó de inmediato. Se quedó de pie, con los brazos rígidos, como si no supiera dónde ponerlos.
—Junior ya se fue —dijo.
—Lo sé —respondió Luigi—. Gracias por dejarlo venir.
Bowser asintió, pero no se relajó.
Hubo un silencio incómodo. Largo.
—Luigi —dijo finalmente—. Necesito decirte algo.
El tono fue suficiente para que el estómago de Luigi se apretara.
—Dime.
Bowser respiró hondo. No gritó. No rugió. Eso lo hizo peor.
—Cuando te recuperes... no vuelvas al castillo.
Luigi suspiró y no dijo nada.
Si eso era lo que Bowser quería... ¿qué más podía hacer?
—Entiendo —murmuró al final—. No era mi intención volver de todas formas.
Era mentira.
Pero era una mentira cansada, de esas que se dicen para que no duelan tanto.
Bowser frunció el ceño.
—No —dijo—. No estás entendiendo.
Luigi alzó la vista.
—No quiero que vuelvas —repitió Bowser, más bajo—. Nunca.
Luigi abrió la boca para responder, pero Bowser levantó una mano.
—No hables.
Eso fue lo que más le dolió.
Luigi se quedó inmóvil, con las palabras atascadas en la garganta.
Nada salió.
—Mi hijo está bien —continuó—. Eso es lo único que importa.
Luigi asintió despacio.
—Claro —susurró—. Junior es lo más importante.
Bowser apretó los puños.
—Entonces hazme caso —dijo—. No vuelvas a acercarte a él. No vuelvas a mi castillo. No vuelvas a escribir. No vuelvas a leer lo que no te pertenece.
Luigi tragó saliva.
—Yo... —intentó decir
—No hables —repitió Bowser, ahora sí con dureza.
Luigi cerró la boca.
La habitación se llenó de un silencio espeso, incómodo, casi violento.
—Te debo la vida —dijo Bowser al final—. Pero eso no cambia nada.
Luigi sintió cómo algo se rompía, lento, por dentro. Solo bajó la mirada, como alguien que acepta una sentencia que ya conocía.
—Está bien —dijo, muy bajo—. No volveré.
Bowser no respondió.
Se dio la vuelta y caminó hacia la puerta. La abrió. Se detuvo un segundo, como si fuera a decir algo más.
No lo hizo.
La puerta se cerró.
Luigi se quedó mirando el espacio vacío donde había estado.
El cuerpo le temblaba. No de dolor físico. De algo peor.
—No vuelvas... —repitió en un susurro, probando las palabras—. No vuelvas.
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Indefenso - Jessica Castillo (Lemon)
FanfictionUna idea loca lleva a Luigi a responder cartas de el temeroso Rey de los Koppas;Bowser,sin esperar que las palabras sinceras en aquellas cartas de aquel "monstruo " serían suficientes para cautivar su corazón. ¿Acaso su corazón indefenso y cautivida...
