Capitulo 7: Una llamada y a trabajar.

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Luego de unas horas, tirada en el sillón suena el teléfono de casa, atiendo

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Luego de unas horas, tirada en el sillón suena el teléfono de casa, atiendo.

- ¿Hola?- pregunto.

- Hola Mel soy yo, Romi, ¿Esta tu papa ahí?- Dice, suena como si hubiera llorado mucho.

- No, pero ¿te puedo ayudar con algo? ¿En dónde estás? ¿Quieres que valla?

- No, no te preocupes, yo estoy en la casa de mi hermana, ¿cuándo vuelva tu papa le podes decir que me llame?

- Si claro yo le digo, espera, ¿te doy un consejo? Aléjate de él, él te traerá problemas, si no se hace lo que él quiere no se hace nada o eso es solo lo que él dice, te va a cansar, porque él no va a cambiar, mi mama lo hizo así.

- Pero yo lo amo, y sé que el también a mí, solo que su personalidad es un poco difícil de entender, bueno gracias por todo me tengo que ir nos vemos.- dice y cuelga, me da mucha pena, mi papa es muy... no sé cómo explicarlo, es tan complicado.

No sé qué hacer, mejor me voy a cambiar, en una hora me voy a trabajar. Me pongo el uniforme, que es una pollera negra que me llega hasta las rodillas, una camisa blanca, y unos zapatos chatitas, me hago un rodete y dejo que caigan unos mechones para no parecer muy formal, tan solo me pongo brillo labial y lista, agarro mi bolso y salgo, cuando salgo cierro la puerta con llave, giro y lo veo nuevamente, me está mirando pero no quiero hablar con él, no lo conozco y tan solo es un simple vecino va no sé si vecino porque no vive al lado de mi casa, él trabaja al lado de mi casa, y no tengo porque saludarlo o mirarlo, cuando llego a la parada el colectivo tarda 10 minutos en llegar, subo y me siento en el último asiento, luego me paro para apretar el botón así el chofer se da cuenta que tiene que parar en la siguiente parada, cuando estoy abajo tengo que caminar una cuadra más para llegar a la biblioteca, luego estoy en la puerta y entro, me encuentro con Melania que justo esta saliendo, porque justo cuando yo llego ella se ya y yo ocupo su cargo.

- Justo a tiempo como siempre vos jaja.- Dice sonriente como siempre.

- Hola ¿cómo estás? ¿No sabes si ya vino Eugenia?- Eugenia es mi supervisora, ella se encarga de que no llegue tarde ni cause problemas en el trabajo, yo lo que hago es ordenar los libros nuevos y sacar los viejos, también tengo el registro de los libros que fueron prestados, devueltos y el registro de cada uno de los libros, yo creo que no es tanto, amo este trabajo, ojala que nunca me despidan o renuncie, creo que es el mejor trabajo del mundo.

- ¡Mel te estoy hablando! Estas en otra...- Me grita Melania.

- Ah ¿qué me decías?- Contesto volviendo a tierra.

- Que estoy bien y que todavía no llego Eugenia, creo que no va a venir, porque como ya sabes está embarazada y hoy tuvo que ir al médico para hacerse unos estudios, unos análisis o algo así, bueno nos vemos, en cualquier momento llega el colectivo y no estoy en la parada.- Dice, ojala que salgan bien todos los análisis de Eugenia.

- Bueno nos vemos mañana.- Digo dándole un beso en la mejilla.

Luego ingreso a la biblioteca, y desde acá veo una caja llena de libros nuevos que acomodar, así que rápidamente agarro la tarjeta y voy a la caja de ingreso y la paso por la luz, rápidamente titula mi nombre en la pantalla, esta caja de ingreso sirve para verificar que yo o cualquier trabajador vino a trabajar y no me descontaran el día, luego me voy hacia la caja llena de libros y empiezo a sacar uno por uno, y me dirijo a una de las estanterías y acomodo 3 libros y así hasta que no me quede ningún libro más, luego de mucho tiempo termino con todos, y falta una hora nomas para que me valla a mi casa, así que como ya termine con todos los libros decido empezar a hacer los registros de estos libros, o sea poner el nombre, la editora, el escritor y toda la información de los libros, cuando ya es la hora de irme me doy cuenta de que solo me faltaron hacer 6 registros más para terminar, así que los dejo en una cajita al lado de la caja registradora, después me dirijo nuevamente a la caja de ingresos y paso la tarjeta hasta que vuelvo a ver mi nombre en la pantalla, agarro mi bolso y saludo a los trabajadores que quedan y me voy a la parada del colectivo, este viene y después de un tiempo por fin llego a mi casa, cuando entro me doy cuenta de que mi papa todavía no llego, entonces decido darme un baño.


Mi vecino y yo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora