Ella es Melody, una chica con problemas familiares, creció no creyendo en el amor pero eso cambiara, deseara no haber nacido nunca antes que sufrir tanto, ¿sabrá como ponerse de pie y luchar? No lo se, solo ella lo sabe...
Si les gu...
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- ¡RESPONDEME! ¡PORQUE TE JURO QUE TE MATO! – Dice gritándome al oído y yo empiezo a llorar mientras me tiene con una mano mi cabello, estoy tirada en el suelo y ruego que me suelte, no puedo parar de llorar.
- Perdón.- Es lo único que puedo decir, cuando de repente
- ¡NO TE PERDONO NADA! TE ESCAPASTE DEL COLEGIO, ¡¡¡QUIEN TE PENSAS QUE SOS PENDEJA!!!- Grita mientras me pega patadones en las piernas, yo grito del dolor, me tira el cabello con una mano y con la otra me pega puñetazos en la cabeza, y yo me cubro el rostro con las manos mientras grito rogándole que me suelte, este no lo hace.
En eso tocan la puerta y el deja de pegarme pero aun sujeta mi cabello, y yo lloro, me duele el cuerpo. Tocan nuevamente la puerta y el por fin me suelta, yo me quedo allí, en el suelo, con las manos cubriéndome el rostro, me duele la mandíbula, de tanto que me pego, lo odio, ¿porque es así conmigo?, no se merece vivir. Cuando abre la puerta, yo me siento sobre el suelo y logro ver a Damián, ¿Qué hace acá? Ojala que no me vea, aunque en este momento no me importa el, me importo yo. No se escucha de lo que hablan, y tampoco no me interesa, se nota que es cosa del trabajo y por suerte Dami no me vio. Tengo la cara hinchada, me duele la mandíbula, me llevo la mano en el labio inferior y veo sangre, es una muy mala persona, lo odio con toda mi alma, no quiero que me vuelva a hablar y yo no le pienso dirigir la palabra, y cuando venga Romina quiero que vea lo que esta bestia me hizo. Intento levantarme, pero me cuesta mucho, al final me levanto del suelo y me dirijo a mi habitación, al llegar cierro la puerta con llave, me acuesto sobre la cama llorando hasta quedar completamente dormida.
Tocan la puerta de mi habitación, seguro es Romi, no quiero que me vea así, ahora ya no quiero, y no sé qué decirle si me pregunta que me paso.
- ¿Quién es?- Digo pasándome la mano por el cabello tratando de alisarlo, para que no se vea tan despeinado.
- Romina.- Dice con su voz tan dulce como siempre, pero antes de abrir me toco el labio inferior, la sangre se ha secado, pero está muy hinchado. Cuando finalmente abro la puerta, levanta la vista, me ve y abre los ojos como platos, abre la boca muy sorprendida de verme así.
- Pero ¿Qué te paso Mel? - ¿Y ahora que le contesto? ¿Que mi padre se enteró que me escape del colegio y me pego como nunca antes lo había hecho?
- Me caí de las escaleras.- Es lo primero que se me viene a la mente, me duelen mucho las piernas, no me puedo quedar parada demasiado tiempo, porque la verdad es que me duelen y mucho.
- ¿Cómo te caíste? Te traje pizza por si tenías hambre, como no bajaste a comer pensé que te habías quedado dormida y tenés que comer porque estas muy flaca...- Dice, la verdad es que no estoy tan flaca
- Me resbalé y caí, y gracias, si tenía hambre.- Digo y me entrega el plato con 2 porciones de pizza, la pizza es mi comida preferida, y mucho más la casera...
- Bueno me voy a acostar ¿Si? Cualquier cosa me avisas.- Dice me da un beso en la mejilla, me desea buenas noches y desaparece.
Yo cierro la puerta de mi habitación y coloco el plato arriba del escritorio, y me entro a dar una ducha, al salir me pongo el pijama y me acuesto sobre la cama, prendo el celular y tengo un mensaje de Joan: _Hola Mel!! ¿Me pasas las consignas de la tarea de historia?_. Luego de haberle pasado las consignas hice la tarea mientras comía las pizzas, después me lavo los dientes, pongo la alarma y me acuesto, mañana será otro día.