-¿Qué clase de tormenta es esta?
La voz de Dylan me sacó del shock en el que había quedado al contemplar lo escuro y tenebroso que se veía el cielo en ese momento.
-Una de las peores que verás en tu vida.-respondió mi papá.
-No llegaremos a casa.-dije.
-No.
Dylan apoyó sus manos por encima de nuestros asientos y se asomó desde la parte trasera para poder ver nuestras caras.
-¿De qué hablan? Claro, vayamos a casa.-dijo Dylan algo nervioso.
Papá arrancó la camioneta a pique.
-Tal vez debamos escondernos en los árboles hasta que pase el temporal-anunció.
-¿Árboles?-preguntó Dylan.
-Debemos ir a una parte donde estén tupidos.-dije.
-¿Tupidos? ¿Pueden decirme qué pasa?
-Callate.-ordenó mi padre.
-¿Ves esa cosa negra que cubre el cielo? Ese viento es capaz de volar la camioneta con nosotros adentro.-expliqué.
-¿Bromeas?
Negué con la cabeza.
Salimos de la carretera y conducimos por el bosque que se encontraba del lado derecho, del lado izquierdo había un lago.
Papá iba muy preocupado, podía notarlo y Dylan se encontraba aterrado en la parte trasera de la camioneta, lo que lo hacía verse tierno.
Llegamos a una parte del bosque donde la camioneta ya no podía pasar a causa de los arboles. Allí estacionamos y bajé yo y papá.-¿Por qué salen del auto?-preguntó Dylan.
-¿Y tú salías con él?-se quejó Jack, mi padre.
Se acercó a la camioneta y cargó a Dylan en sus hombros, nuevamente, como una bolsa de papas y lo bajó detrás de un árbol que reparaba el viento.
Éste era tan fuerte que temía que volcara el vehículo. Volaban hojas de árboles, papeles y también golpeaban fuertes gotas de lluvia que caían diagonalmente. El ruido apenas dejaba oír las quejas de mi padre y las preguntas del chico de ojos miel.
La tormenta solo empeoró (EMPEORÓ). Vimos desde el bosque que un pequeño tornado se estaba formando del otro lado de la ruta, donde había un lago.-Esto no será bueno.-anunció mi padre.
Cuando esa gran bocanada de agua, viento helado y todo tipo de cosas que puedas encontrarte en el calle llegó a nosotros, Dylan me rodeó y me cubrió con sus brazos. Mi padre hizo lo mismo con Dylan.
Así, abrazados y escondidos detrás del árbol, estuvimos al menos cinco minutos, esperando que la peor parte pasara. Cuando hubo terminado, fue algo extraño mirar a Dylan a los ojos.
-Tienes algo...-dijo quitándome una hoja del pelo.
-Gracias.-respondí con la garganta seca.
-¿Están todos bien?-preguntó mi padre. Asentimos-Volvamos a casa.
El viaje fue silencioso. Dylan se encontraba otra vez en la puerta trasera y no hacía ninguna pregunta. Yo, mientras tanto, pensaba en lo tierno que había sido él al abrazarme cuando la tormenta llegó, tratando de protegerme.
Para entender esto, deben ponerse en el lugar de mi hermana. En el lugar de una fan de Dylan, en su lugar, el de ustedes.
-¡¡¡DYLAN!!!
Dylan aún no había podido sacarse ni la campera cuando mi hermana casi lo derribó al correr a abrazarlo. Dylan sonrió forzosamente.
-¿Tú debes ser Sabri?
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Enamorada del Sr. O'Brien
Fanfiction¡No se pierdan el Trailer! Hannah acaba de cumplir 18, y lo único que quiere es realizar su sueño: Ser la novia de Dylan O'Brien. Se muda a Los Ángeles para asistir a la Universidad. Pero sólo su hermana sabe de su plan, ya que los estudios no son...