. – Por favor – le rogué.
. – Otro día. Ahora debes regresar a casa, los Lycans están cerca- me dijo algo nervioso.
. – No – le dije algo triste, quería quedarme más tiempo con él, tan solo con mirarlo mi corazón se ponía feliz – Quiero quedarme contigo – le dije algo nerviosa.
. – ¿En serio? – sus verdes pupilas volvieron a emitir un brillo muy peculiar a lo cual solo asentí haciendo que me jalara de nuevo a su lado y me diera un apasionado beso, de nuevo sucumbí ante sus encantos.
Pasamos horas en aquél lugar, no sentía frío al tenerlo a mi lado, estaba sentada en su regazo con mis piernas cayendo a los lados, de vez en cuando nos dejábamos guiar por la pasión, pero sin llegar a más que besos profundos, caricias superficiales, suspiros por mi parte y gruñidos salvajes por parte de Harry.
. – Aún no estás lista Mon Amour – me dijo al oído y deposito un beso en el haciendo que me estremeciera por completo.
. – Quiero estarlo – le dije mientras observaba sus ojos verdes oscurecidos por la pasión compartida hace unos minutos.
. – Lo estarás ______ - me dijo y junto nuestros labios en un profundo beso – Quiero que solo seas mía – me decía entre besos.
. – Soy solo tuya Harry – Aprovecho esa oportunidad e introdujo su lengua en mi boca, nuestras lenguas parecían ya conocerse.
. – Es hora de dormir – de pronto estábamos en mi habitación me cargo en estilo nupcial y me deposito en mi cama – No sé que me está pasando – dijo con sus ojos clavados fijamente en mi – No quiero separarme de ti. Quiero protegerte pero… - Harry fue interrumpido por el sonido de la puerta abrirse. En un abrir y cerrar de ojos ya no estaba en la habitación, frente a mí se encontraban Fernanda y Keytin.
. – ¿Dónde estabas? – me pregunto de manera fría Keytin, lo cual me sorprendió.
. – Aquí – me senté en la cama y la enfrente.
. – ¡No mientas! – me grito Keytin con lagrimas en los ojos
. – Bien. Estaba con Harry ¿Feliz? – Ni yo misma me reconocí, era tan diferente a la chica que era.
. – ¿Por qué lo haces? – Fernanda aún tenía lágrimas en los ojos – ¿Por qué te estás comportando de esta forma? – me dijo triste.
. – Porque estoy harta de ser solo luz, siempre ser la hija ejemplar, la chica que no responde, que no la dejan hacer nada por miedo a que la dañen, a quien le han dicho que la oscuridad es mala, cuando es bueno también tenerla, no todo es luz o todo es oscuridad- les dije de una forma enérgica – me eh enamorado de Harry – les confesé finalmente. Ambas se quedaron sin palabras ante mi confesión.
. – ¡No puedes amarlo _____! – Me grito Fernanda – Debes volver a la luz…
. – ¡Ya basta! – entro de pronto Zayn. Al parecer escucho todo porque pude ver en su rostro incertidumbre y dolor – ¿Por qué ______? – me dijo muy dolido.
. – ¿Qué Zayn? – le dije ya fastidiada por el asunto.
. – ¡Por Dios ______! Casi amanece, estábamos tan preocupados por ti. Mamá no pudo tranquilizarse esta muy mal – Mierda. Ahora sí que lo arruine todo – Mientras estabas con ese vampiro ¿Qué te está pasando? – se acerco a mí y ahora fui yo la que no quiso abrazarlo, su mirada reflejo dolor.
