Mi cabeza comenzó a dar mil vueltas imágenes de Grecia, de un hombre total y absolutamente hermoso pasaron por mi mente, una hermosa mujer con rasgos griegos.
. – Estoy embarazada Ransom - La hermosa mujer de cabellos platinados y ojos verdes se acerco hasta al hombre que se encontraba mirando hacia un acantilado con la luna llena en su esplendor. Volvió su celeste mirada hacia la hermosa mujer y una sonrisa asomo por su rostro.
. – Dánae eso es maravilloso – Se acero Ransom hasta Dánae y la estrecho entre sus brazos.
. – No creo que los Ángeles estén muy de acuerdo con esto – Dánae se acurruco en el pecho de Ransom.
De pronto volvió todo a la normalidad, me encontraba acostada en la inmensa cama, me toque la ropa recordado haber estado empapada, pero me sorprendí al sentir un camisón rojo de satén sobre mi cuerpo.
. – ¿Que viste ___? – Harry estaba sentado al pie de la cama con su verde mirada perdida – Por favor necesito saberlo – ¿Acaso Harry no conocía la historia de sus padres?
. – Vi a tus padres – le dije al mismo tiempo que me levantaba de la cama y me situaba atrás de él y lo rodeaba con mis brazos – Ellos mencionaron algo acerca de los ángeles – Sentí estremecerse a Harry entre mis brazos.
. – Los malditos asesinaron a mi madre cuando era pequeño – Mi corazón se detuvo al escuchar esas palabras – Manakel la asesino.
. – ¡Que! – Al parecer soné muy sorprendida y dolida ante tal hecho.
. – Fue una noche como esta en Arcadia hace miles de años, ante mis ojos vi enfundada la espada de Manakel dándole muerte a mi madre, mi padre no hizo nada para evitar tal tragedia – Mi mente no lograba comprender del todo aquello – Fui un niño humano ____, pero poseía grandes habilidades que los humanos jamás podrían hacer – Sentí como tomaba mis manos y me pegaba más a su espalda – Habían pasado al menos 10 años desde la muerte de mi madre, vague por toda Grecia asesinando y bebiendo la sangre de todo aquél mortal que se cruzaba por mi camino, deje de envejecer, al ser dividido enfrente a los ángeles que no aceptaban que existiera un ser como yo.
Toda esa información me hizo sentirme por una parte más feliz de que Harry confiara en mí, pero al imaginarme a un niño vagando solo por el mundo se me estremeció el alma. No importaba si él no me amaba… Yo estaba comenzando a sentir cada vez más algo muy fuerte hacia él, no importaba si era frio y carnal, había algo en su interior que me decía que debía estar a su lado.
. – Ya no estás solo – Recargue mi cabeza en su hombro y pude percibir su aroma adictivo – Aquí estoy, no me ir de tu lado – Pude sentir como Harry se relajaba ante mis palabras.
. – No lo entiendo – de un momento a otro estaba frente a Harry, estaba sentada en su regazo, observe con determinación sus hermosos ojos verdes – Solo tú me haces sentir diferente como si… - No soporte más la distancia que nos dividía, uní mis labios con los suyos en una abrazador beso.
. – Lo mismo siento por ti Harry – Un rayo ilumino la oscura habitación y por una fracción de segundo pude ver a Lori en el mismo cuarto con una mirada de odio hacia mí, lo cual hizo que me sobresaltara.
. – ¿Que viste ____? – Harry pudo sentir mi miedo.
. – Lori – dije sin aliento y con los ojos muy abiertos. Harry solo tenso sus facciones. Al parecer tampoco le gusto mucho la idea de Lori asechándonos.
. – Creo que debes volver a casa – Harry me estrecho contra su pecho, un signo no muy característico de los vampiros, pero no quería volver a casa no ahora que comenzaba a conocer el corazón de Harry.
. – ¡No! – Casi salte de su regazo – Deja que me quede al menos esta noche – le implore.
. – ____ no es para fácil para mi poder abstener mis deseos carnales teniéndote aquí y vestida de esta forma – Era verdad aún no le hacía la pregunta más obvia.
. – ¿Como lograste desvestirme y ponerme esto? – Tome el camisón entre mis dedos y lo jale sutilmente.
. – No fue nada sencillo, mis instintos querían salir a flote, pero cuando tienes una visión es imposible poder acariciarte – ¿Qué? – Pareciera que algo te protegiera – Ahora entendía porque nadie podía irrumpir una visión.
. – No sabía eso – Me sonroje.
. – Es hermoso ver como tus mejillas se acumulan de sangre – Solo Harry podía lograr que esa frase sonara tierna y sexy al mismo tiempo.
Harry toco mi mejilla con sus dedos y poco a poco las yemas de sus dedos llegaron hasta mis labios y continuaron bajando por mi garganta, hasta colarse discretamente por mi pecho y delinear sutilmente el valle de mis pechos. Un jadeo involuntario salió de mi boca.
. – Eres mía – Harry sustituyo sus dedos por sus labios que besaban todo el camino trazado antes por sus dedos. De pronto sentí rozar sus colmillos contra mi piel sensible, me hizo perder la razón e inclinar la cabeza hacia atrás dándole acceso total a mi cuello y pecho.
Las manos de Harry acariciaban lentamente mis piernas al mismo tiempo que sus besos descendían por mi cuello, ya no podía pensar más era solo sensaciones.
. – Así no – Harry paro abruptamente sus caricias y sus besos dejándome jadeando sobre él – No quiero que sea esta noche, por más que lo desee no quiero que suceda de esta manera – Harry me dio un beso en la frente, me acuno entre sus brazos, se inclino hacia atrás hasta quedar totalmente acostados en la cama.
. – ¿Por qué no quieres que suceda Harry? – Esa duda azotaba mi mente.
. – Porque aún estás muy débil, no te has recuperado por completo de aquella pérdida de sangre – Aún recordaba mi experiencia cercana con la muerte y todo gracias a una maldita araña.
. – Por favor Harry – le rogué mientras me sentaba a horcajadas y me inclinaba para besarlo.
. – Entiende ____. Estás muy débil no podrías soportarlo – se resistía a mis besos pero finalmente cedió besándome con pasión. Realmente poco me importaba que no haya probado alimento en días o que no haya recuperado en su totalidad mi sangre deseaba a Harry en ese preciso momento y no descansaría hasta finalmente lograr mi cometido esa noche Harry sería mío cueste lo que cueste.
