Natalie estaba consciente de lo que ocurría a su alrededor, solo que no podía controlar a voluntad su cuerpo.
Tenía la vista nublada por las lágrimas; el corazón palpitaba con furia en su cabeza; la respiración agitada; y los pensamientos fuera de control. ¿Qué había hecho? ¿Todos la vieron? ¿Abandono la fiesta? ¿Hizo el ridículo? ¡No debió ir! ¿Estaría muy enojado Jay? Mientras más cosas se le ocurrían, peor se sentía, haciendo que los espasmos la sacudieran con tanta fuerza, que a duras penas podía caminar.
Pero Aarón estaba a su lado para sostenerla.
La tenía abrazada con una mano por la cintura impidiendo con eso que tropezara al avanzar, con la otra mano hacía señas a uno de los taxis aparcados al frente de la calle; al mismo tiempo que como un ávido contorsionista retenía el celular entre su oído y el hombro.
No tuvo que pensar ni un segundo a la hora de elegir que hacer. Sabía que tenía que marcharse con ella, pues de ninguna forma la dejaría sola; pero no se había olvidado del compromiso que tenía con la subasta, por lo que estaba intentando comunicarse con Adam, y pedirle que se hiciera cargo. El problema era que su amigo no respondía.
-¿Cómo está?-. La voz de Jay le distrajo de su tarea, y al levantar la cabeza para ver quien le hablaba, su celular cayó con un estrepitoso plaf sobre el asfalto.
-No muy bien...-. Miró del aparató a Nat, pero fue el estilista quien se agachó para devolvérselo. -Gracias. Hay que llevarla al hospital...-. Ella no dejaba de temblar, parecía completamente ajena a la realidad, y estaba tan fría, que no importaba cuanto la atrajera hacia él, su propio calor se consumía
-N...oo...no...qui...ee.ro...-. Hablar le represento un verdadero reto. Sus dientes castañeaban tanto que fue un milagro no se mordiera la lengua al intentarlo.
-Nat...-. Sentenció Aarón apretándola con más fuerza. Estaba enojado hasta rabiar, preocupado a morir, desesperado como un loco... ¿Y ella decía que no? -No estás bien ¿Quieres que llame a Nick?-. De alguna extraña manera decir eso en voz alta no le sentó bien; sí, él era su psicólogo y probablemente no había nadie mejor para ayudarla, pero instintivamente (sorprendiéndose) quería ser único en ese sentido...
-No...so...lo...quie...ro...ir...a...casa-. La escritora levantó ligeramente la vista hacia su amigo, pero de inmediato la bajo al suelo. Se sentía tan mal por causarle problemas en una fiesta que esperaba con tanta emoción. -L...o...si...ent...o...mu...cho...Jay...-. No podía parar de temblar, le era humanamente imposible.
-Venga hermosa, la fiesta no me interesa...-. Respondió pasándole la mano por la mejilla en una dulce caricia, para limpiar una lágrima derramada. -Tú en cambio...-. Nunca la había visto así, y se sentía igual que Aarón de molesto, al pensar que Roland le había provocado tal estado. Quería regresar a molerlo a golpes pero prefería estar al lado de la escritora, y sobretodo, esperar por una oportunidad en que no tuviera que enfrentarse a las fans del idiota para llegar a él. -Necesitas calmarte...-. Le dijo a ella y a si mismo...
Para desgracia de Natalie, aunque esas palabras fueron dichas con la mejor de las intenciones, su estómago dio un vuelco apenas las escuchó, y por increíble que pareciera, sus músculos se tensaron todavía más, provocándole náuseas a causa del esfuerzo.
Ella entendía perfectamente lo que "Necesitas calmarte" significaba. Lo había escuchado tantas y tantas veces, que sentía estaba gravado en su piel. Sus padres, su hermana, sus amigos, los doctores... todos lo decían con tan facilidad, incluso con exigencia, ya que se trataba de algo naturalmente sencillo. Pero nunca, en todo el tiempo que tenía peleando contra su ansiedad, le había servido de algo; al contrario, apenas oía el sonido que provocaban esas letras, y caía en picada por completo.
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Como en mis libros...
Chick-LitCameron Cross, una famosa escritora reconocida mundialmente por sus historias que van desde fantasía épica, hasta romance paranormal, ha lanzado al mercado su nuevo libro, haciendo una entrada triunfal en el género de la literatura erótica. Ningún c...
