Bárbara no se detuvo en la recepción del hotel, conocía el número de habitación al que se dirigía, y también el lugar porque se había hospedado en ocasiones anteriores; lo que sí hizo fue acelerar sus pasos, mirar a todos lados bajo sus gigantescos lentes oscuros, acomodarse la gorra que cubría su melena rojiza con la mano libre, y susurrar entre dientes una retahíla de maldiciones no solo por tener que hacer todo lo anterior, sino porque de hecho lo estaba haciendo.
¿A qué rayos estaba jugando Natalie esta vez? Por el cielo no tenía ni idea, pero por el infierno que iba a descubrirlo, especialmente porque de quien se escondía era de Aaron, con el cual se había ido en primer lugar la escritora; así que algo ocurrió entre ellos, y por seguridad de él, esperaba que no fuera serio porque si no su ya de por sí pésima carrera, ahora si estaría arruinada, se encargaría personalmente de hacerlo, o al menos estaba decididamente pensando en ello, cuando poco antes de que se cerraran las puertas del elevador se distrajo con la visión de alguien familiar.
-¡Jay!-. Gritó, e inmediatamente se puso la mano en la boca viendo de nuevo a todos lados, esperando no haberse delatado. Un segundo después volvió a salir al pasillo para no detener al resto de los que ya estaban listos para subir...
-Hola...-. Comentó el maquillista acercándose en un trote que fue casi una carrera. -¿Tú sabes qué está pasando?-. Cuestionó intrigado igual viendo de un lado a otro con total sospecha. Igual que la agente, recibió instrucciones de mantener el perfil bajo
-No, y estoy muy preocupada...-. Se acomodó los lentes otra vez. -Sabes que vino con Aaron...-. Le contaba todo, claro que él lo sabía. -Pero ahora se está escondiendo de él...-. Su ceño se frunció. -Si le hizo algo, yo misma voy a castrarlo...-. Que fuera familia de un magnate no lo mantendría a salvo...
-No creo que la haya lastimado ni nada, aunque lo odies es un gran tipo y desde que está viviendo con Natalie ella parece mucho más feliz...-. La reprendió con una sonrisilla traviesa. -De todos modos ¿Será que ocurrió algo con Roland?
-¿Roland?-. La agente negó. -No sirve de nada que especulemos, lo mejor será ir a buscarla para salir de dudas...-. Justo en ese momento sonó otro elevador abriéndose, al cual ambos se dirigieron
Como dentro iban otras cinco personan ninguno de los dos dijo absolutamente nada; en cambio, revisaron sus celulares y pudiera parecer que se sincronizaron para enviar mensajes a la escritora avisando de su pronta llegada. Debido a la hora estaban angustiados de que resultara o muy temprano o muy tarde dependiendo de la situación; aunque para el mundo de los adultos las 8am era un horario normal para iniciar las actividades del día, para alguien que gozaba de poder trabajar desde su casa, completamente a sus horas, y que siempre pedía turnos más cercanos al medio día en sus labores parciales, pero que a la vez había mandado una llamada de auxilio la noche anterior; era bastante complicado esclarecer si estaban a tiempo o retrasados.
Cuando se detuvieron en el piso correcto, verificaron antes de salir, fue casi divertido la forma en que volvieron sus cabezas para todos lados y luego entre ellos mismos; lo que les hizo suspirar en una risa nerviosa. Lo más interesante es que no era un caso extraordinario, pues aún con la agorafobia que hacía a la castaña pasar la mayor parte de su vida en su casa, solía meterse de vez en cuando en líos tan extravagantes como los que relataba en sus libros; una de sus anécdotas favoritas se llevó a cabo en las Vegas, en un famoso pero muy exclusivo club de bailarines exóticos, en donde se las ingenió para obtener un pase a un sitio para parejas swingers, que a su vez le permitió conocer a una de las más respetadas dominatrices en el mundo del bondage, con quien hizo un fuerte lazo de amistad ya que también era una obsesionada de los dramas asiáticos. Aun así, no esperaban lo que encontraron luego de llamar a la puerta.
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Como en mis libros...
Literatura FemininaCameron Cross, una famosa escritora reconocida mundialmente por sus historias que van desde fantasía épica, hasta romance paranormal, ha lanzado al mercado su nuevo libro, haciendo una entrada triunfal en el género de la literatura erótica. Ningún c...
