Moviendo los dedos sin parar sobre las teclas de su querida máquina, Natalie se esmeraba en un capítulo importante de su nueva novela. Un brote de inspiración le había llegado con fuerza luego de su encuentro con Roland, y aunque ya había pasado una semana desde su extraño secuestro por la mega sexy estrella, todavía tenía la adrenalina a tope.
En su defensa, todo había sido muy, pues... de novela; de hecho, de lo poco que habló con Aarón al respecto, este le dijo que seguramente el actor lo había planeado de esa forma, ya que adoraba el dramatismo. Así que, podía no estar feliz por eso, pero muy en el fondo de su alma, en un apartado, oscuro y recóndito lugar al cual nadie tendría nunca acceso, quizás le agradecía un poco lo loco que estaba, porqué así a ella le facilitó adelantar gran trama de su historia.
Por otra parte, esa que no influía en sus fantasías sino en su realidad, el tema estaba prácticamente enterrado.
Después de que su secuestrador se fuera huyendo, dejándola como boba tras un beso (lo que tenía de loco lo tenía de sexy, y ella no era de piedra), Aarón estaba bastante molesto, y fue casi un milagro que Adam lograra impedir que fuera a perseguirlo. Sin embargo, cuando empezó a interrogarla para averiguar lo que ocurrió, y la primer pregunta que le soltara fuera "¿Te dijo quién es?" las neuronas de la escritora volvieron al trabajo.
Si le decía que ella había escuchado a escondidas su confesión de amor, por lo que ya sabía quién era, seguramente con el humor que ya traía, se enojaría todavía más; por lo tanto hizo lo más razonable: Mintió. Mintió tan bien que pinocho se habría sentido celoso. Le dijo que Roland le contó quien era, pero que a ella eso le importaba un cuerno, y que ahora que lo conocía, entendía perfectamente porque lo quería lejos (es que no paraba de repetir que le advirtió se mantuviera alejado); para después pedirle que se olvidaran de todo.
Al final, voluntariamente a fuerza tuvieron que hacer como si nada hubiera pasado, ya que Bárbara y Cat llegaron a la casa; y si su agente se enteraba, seguro que en el noticiero de la noche, la nota principal sería el encarcelamiento del galán más cotizado de Hollywood.
En resumen, ella misma había matado la única oportunidad que tuvo para satisfacer su curiosidad, y vaya que sentía ganas de saberlo todo...
Así estaba, concentradísima en sus pensamientos sin dejar de teclear, cuando el ruido del teléfono captó su atención. Al mirar la pantalla para ver de quien se trataba, una sonrisa se dibujó en su cara al instante.
-Hola guapo...
-¿Estas ocupada?-. Preguntó Jay con su tono sexy, mientras que de fondo se escuchaba algo de música
-¿Te burlas de mí?
-No, hablo enserio. Me sentiría fatal si Henry me odia por distraerte; es una pena que este casado y su esposa me caiga tan bien, podría ser mi hombre perfecto...
-Estoy en casa, trabajando en mi nueva novela...
-¿Me dejarás leerla?-. La emoción en su voz no dejaba lugar a dudas respecto a que probablemente, era su fan número uno
-Seguro... cuando esté lista e impresa-. Respondió divertida. Raras veces dejaba que alguien leyera sus trabajos tan de frente... pero su cuenta en wattpad seguía abierta con historias que nadie sabía eran suyas...
-Bruja...
-¿Tú qué haces?
-Arreglo a unas guapísimas modelos...-. Se escucharon las risas femeninas de aprobación por el comentario. -Para una sesión...-. Terminó entre gracias susurradas, y lo que parecía ser besos al aire...
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Como en mis libros...
Romanzi rosa / ChickLitCameron Cross, una famosa escritora reconocida mundialmente por sus historias que van desde fantasía épica, hasta romance paranormal, ha lanzado al mercado su nuevo libro, haciendo una entrada triunfal en el género de la literatura erótica. Ningún c...
