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Cuando finalmente Samantha murió Dominic y yo nos liberamos de su paralización, ambos nos quedamos unos segundos viéndonos antes de continuar con nuestro drama familiar.

- Una perra menos. Dijo Dominic.

- Y un maldito menos. Respondí golpeándolo.

- Eres idéntica a Aura. Replicó.

- ¿Cómo puedes decir eso?, si no conoces a mi madre. Pregunté forcejeando.

- Claro que si la conozco, ojos verdes piel morena cabello rizado una belleza de mujer. Su belleza se conservaba aún cuando estaba embarazada de ti.

- ¿Cómo sabes eso?.

- Ella era mi amada Buh Buh. Acotó.

- Y tu eras mi Dope boy. Escuché una voz del mas allá.

- ¿Quién dijo eso?. Preguntó.

- ¡Yo!. Respondió la voz que mas me agradaba escuchar.

- ¿Aura?.

- Hola Dominic.

- ¿Madre?. Dije al verla tan diferente.

- Hija mía. Dijo extendiendo sus brazos.

Solté a Dominic y salí corriendo a abrazar a mi mamá, la había extrañado muchísimo. Pasaron años desde que me fui de Hungria y nunca mas la volví a ver hasta ahora aunque por su aroma ya no era humana.

- Mi pequeña Shanodee. Exclamó con lágrimas de felicidad.

- Cuanto te extrañe mami. Dije abrazándola con las fuerzas que me quedaban.

- ¿Eres tu?. Preguntó Zac impactado.

- Sí. Respondió.

- Pero.. Eres..

- Vampiresa. Completó.

- ¡Esta vez fuiste muy lejos!. Dije tomando a Dominic por el cuello mirándolo con mucho odio.

- ¿Estás segura que fui yo?. Preguntó.

- Claro, quien mas atormentaría mi vida convirtiendo a casi toda mi familia en vampiros.

- Púes no fue él Shan. Interrumpió mi madre.

- ¿Qué haz dicho?. Pregunté sorprendida.

- La historia de cómo me convertí se las contaré luego, lo que quiero hacer en éste instante es saber ¿por qué huyeron?. Preguntó con la seriedad que a veces la caracterizaba.

- Cuando acabe con Dominic te podré contar todo. Dije formando puños para dar mi última batalla contra ese monstruo.

- Aquí las cosas se harán a mi modo. Replicó mi madre desafiante.

- Mamá entiendelo Dominic..

- A mi modo dije. Vociferó señalándome con su dedo y haciendo que me moviera a su antojo.

- No me digas.. ¿Telekinesis?. Dije volteando los ojos al ver que todos poseían un don menos yo.

- Ustedes a mi ¡no me van a joder! Yo les llevo unos cuantos años con respecto a lo de la inmortalidad. Dijo mi madre quien se escuchaba muy experta en el tema.

- ¿Madre a qué haz venido?. Preguntó Zachary un poco obstinado.

- Vine por lo mio, por mis hijos. Contestó.

- Si viniste por nosotros te necesitamos primero para destruir al monstruo que tiene por nombre Dominic. Dije.

- Ella no me va a herir ¿cierto?. Dijo Dom apunto de tocar el hombro de mi mamá.

Inmortalidad Maldita IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora