Capítulo 7

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Amo la intimidad de mi apartamento, es un espacio agradable donde encuentro paz y tranquilidad, donde puedo estar vestida como quiera o simplemente no vestirme, sentarme a ver cualquier programa de tv o simplemente encender mi Laptop y navegar. Organizar y hacer aseo a diario o una vez por semana, como sea. Es magnífico tener un espacio privado, aunque a veces me hace falta una que otra compañía, necesidad que suplo invitando a John y a Emily de vez en cuando. Ahorita por lo menos estoy recostada en el sofá viendo Titanic –otra vez, sí ¿y qué? Con un bote de helado de arequipe, el cabello recogido en un bollo que cae desordenado, un top, shorts cortos y calcetines. Fabuloso.

Mi celular suena y miro la pantalla, es Emily ¿Ahora qué querrá?

-Si... –le contesto. Tengo la boca llena de helado

-Abby ¿qué haces? –suena entusiasmada.

-Viendo a Rose y Jack correr por todo el Titanic tomados de la mano.

-Tan aburrida tú, te tengo un mejor plan.

- ¿Y ahora qué? –Le pregunto. La verdad es que los planes de esta mujer son como una montaña rusa, empiezan bien y luego se descontrolan.

- Levanta tu trasero de ese sofá y ponte guapa. En veinte minutos paso por ti y no acepto un no por respuesta. Te hablo enserio Abby, la vas a pasar bien te lo prometo.

-Pero Emy... -No termino la frase porque antes me cuelga. Pero que le pasa a esta ahora, no tengo ni cinco de ganas de salir. –suspiro con desgano-. Y sé que en veinte minutos va a estar aquí sacándome a rastras. –No hay de otra Abril, este sábado tranquilo en casa se echó a perder. -me dice mi yo interior.

Guardo lo que queda del helado en el refrigerador y me dirijo al closet a ver que logro encontrar, no he lavado la ropa y la verdad no es que tenga mucha, igual con lo sencilla que soy no necesitare mucho. Me doy un baño de agua fría para desperezarme un poco, me pongo unos vaqueros, los menos gastados, una blusa de escote que se une en un moño a la cintura, me la regaló mi mamá así que es muy bonita según ella, yo le creo y me gusta, deja ver un poco mi espalda, me da un toque sexy y completo mi atuendo con unos botines color beige claro, son cómodos y me encantan, me hago cola en el cabello y con el dedo hago un rollito en la punta. Creo que así estoy guapa, no sé a dónde vamos, pero sea donde sea como estoy me siento cómoda y segura. Emy llega muy puntual y muy bien vestida.

-Abby, que bien que ya estés lista, vamos. –me toma de la mano y tira de mi hacia fuera, pero yo le pongo resistencia.

-Espera, primero dime a donde vamos y si así estoy bien. –doy una vuelta mostrando mi look. Ella sonríe ampliamente. –Estas súper, no más que yo, pero sigue así a ver si me superas algún día.

-No gracias, eso sería pedir demasiado. -Reímos a carcajadas.

- Bueno, ¿recuerdas a Paul el chico este que se las da de popular de la facultad? –Me pregunta.

- Sí, claro. ¿Qué pasa con él?

-Pues va a dar una fiesta en su casa por sus cumpleaños y nos ha invitado. –a pesar de que no le cae muy bien, la idea de las fiestas siempre la motivan.

- ¿Y yo porque no sabía nada? No voy a ir a un lugar donde no soy invitada ya sabes.

-Obvio que eres invitada, solo que te has salido del grupo en Facebook antes de que el publicara el evento. Venga no te quejes, John también va; ya estás lista ¿qué más da? además te tengo una sorpresa. –me dice con voz de picardía y mueve las pestañas.

Esta Vez Te SalvasteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora